14/08/2024
Este tema me toca profundamente porque si hay algo que siempre cuestioné fue a mi cuerpo. Nunca estaba conforme, siempre me criticaba, me comparaba con otras personas y buscaba la perfección.
Hoy, con 37 años, me cuestiono por qué nunca valoré el cuerpo preciado que Dios me dio, por qué no lo cuidé como se merecía, por qué no supe apreciar que lo único perfecto es el maravilloso funcionamiento de nuestro sistema, de nuestro cuerpo.
Desde que escuché hace unos años que nuestro cuerpo es nuestro templo, me puse a pensar en que nunca lo había tratado como tal, que lo había maltratado quejándome si tenía un kilo de más, si la piel era muy blanca, si tenía pocas lolas, si mi pelo era muy fino, si tenía lunares, etc. También lo había descuidado al no alimentarme saludablemente, no haciendo actividad física, teniendo una vida más sedentaria, entre otros ejemplos que puedan surgir.
Se me presenta como un desafío cambiar el chip, dejar de compararme con otros, y tratarme con amor y respeto, pero hoy soy consciente de que en esta vida estoy moldeada de esta forma y es perfecta como es.
¿Qué apreciación tenés vos de tu cuerpo?