03/10/2025
La Madre Tierra (Inle Oguere)
Inle Oguere era una mujer muy pero muy hermosa que tenía muchos hijos, sin embargo, quien más distinguía dentro de todos ellos era una hija joven muy bella llamada Afokoyeri la cual no aceptaba a cualquier persona como pareja.
Durante esa época existía un ser que estaba locamente enamorado de Afokoyeri, ese ser era muy feo y horrible el cual tenía como nombre Ashikuelu, quien vivía entre las tinieblas de las profundidades de las entrañas de la tierra y solo podía ver gracias a la fosforescencia y a la luz de los minerales. El sólo se asomaba de vez en cuando a este mundo por la boca de la cueva, precisamente cuando sus hijos le llevaban su chiva para que comiera, y eso, al son de los cantos que obscurecían el cielo.
Un día, vio a esa joven hermosa y se enamoró, pero supo que por su horrible apariencia no podía acercarse a ella, y se valió de sus artes de encantamiento para lograr ser el dueño de su amor.
Afokoyeri, en un recorrido por el campo, vio una mata de calabaza muy hermosa, y como esa era su comida preferida, ya que su madre y ella solo comían semillas y frutos, fue a recogerla, pero vio que ésta alargaba su guía y llegaba hasta una cueva. Cuando se acercó, surgió de las profundidades Ashikuelu, ensombreciendo el cielo sin darle tiempo a nada, la tomó de la mano y la llevó con él a las profundidades de la tierra.
Inle Oguere, al enterarse de esto, nerviosa, empezó a buscarla desesperadamente entre los hechiceros a uno que fuera capaz de resolver su problema. Ella conocía del prestigio que tenía ORUNMILA y se decidió a ir a verlo. Cuando él le hizo el Osode le vio este Odu y le dijo que su hija había nacido para vivir en las tinieblas, ya que los humanos no comprendían la grandeza de la vida, que ella tenía que hacer Ebbo y darle de comer a Ashikuelu en una cueva, y llamarlo, y cuando él saliera pactara con él. Así lo hizo, y cuando salió Ashikuelu, ella le dio de comer junto a la calabaza, y él le dijo después de rendirle Moforibale:
“Madre, tú tendrás derecho a que tu hija Afokoyeri viva seis meses contigo y seis meses conmigo; tú eres la corteza de la tierra, donde tú eres luz, todo florece; yo soy la sombra de la tierra, donde todo es sombra, donde las cosas germinan.”
OLOFIN, quien estaba escuchando, le dijo:
“Tú Inle Oguere serás la Madre Tierra, la que siempre le darás a los hombres el fruto para sostener sus vidas; todos los hombres tendrán que darte tu comida y el que quiera verte tendrá que reconocerte a ti y a tu hija, tanto en los campos arados, como en las furnias naturales, y te verán en cada fruto, en cada mineral, en la corteza terrestre y en la entrada de la tierra. Tú siempre servirás de madre amorosa que alentarás, y, por último, servirás de morada final a tus hijos. Tú comerás y trabajarás con Ashikuelu y Afokoyeri, que son tus hijos bien amados, además con YEWA, OSANYIN, AZOJUANO. ODUDUWA, ORUN y aún conmigo; además guardarás la memoria de cada uno de los que fueron en la tierra, cada vez que le den de comer a EGGUN tendrán que ser a través de ti, porque para eso eres La Madre Tierra, la cual debe ser honrada por cada uno de sus hijos. TO IBAN ESHU.”
El gran sacrificio que hizo al renunciar a los placeres de la tierra, para vivir acompañando a su hija Afokoyeri, en las tinieblas de las entrañas de la tierra, le valieron a Inle Oguere el título de la Madre Tierra, que le otorgó OLOFIN en premio de ese sacrificio y renunciación.
Moraleja y enseñanza:
Este pataky nos enseña sobre el gran sacrificio que hacen las madres ya que la mujer, específicamente una madre es quien siempre bendice a los hijos aun después de la muerte; esta historia también nos enseña el proceso de fertilidad y por qué las semillas germinan dentro de la tierra, pero florecen en el exterior, es por ello que darle de comer a la tierra con su debida ceremonia es uno de los ebboses más importantes para la prosperidad y fertilidad.
“El conocimiento fue repartido por el mundo y debe ser transmitido” to iban Eshu.