14/04/2026
Investigación Práctica y Útil
Por: Salvador Suárez Zaizar, GPerspective
Viví siete años en China, tiempo suficiente para observar el rol fundamental que desempeñan las instituciones académicas y los centros de investigación en el crecimiento y desarrollo de ese país.
Recuerdo la primera vez que visité la Ciudad Internacional del Automóvil de Shanghái en 2007. En esta zona industrial se ubica el campus Jiading de la Universidad de Tongji, que alberga la Escuela de Estudios Automotrices, la Escuela de Ingeniería del Transporte y la Escuela de Ingeniería Aplicada, entre otras. Todas comparten un objetivo claro: consolidarse como un referente en ingeniería del transporte y contribuir directamente al desarrollo de la región.
Me llamó especialmente la atención que el campus cuenta con programas académicos alineados con la vocación industrial de la zona y con las necesidades presentes y futuras del mercado. Sus investigadores y profesores asesoran al gobierno central y local en el diseño de políticas públicas para la industria automotriz, y también colaboran con empresas establecidas en los parques industriales. Asimismo, los estudiantes desarrollan proyectos académicos que responden a requerimientos reales de las compañías. En suma, existe una coordinación efectiva entre los sectores público, privado y académico, con beneficios tangibles para la sociedad.
También observé este enfoque en la Academia China de Ciencias Agrícolas (CAAS). Esta institución nacional, con sede en Beijing, promueve el intercambio tecnológico y la colaboración con centros de investigación y universidades a nivel nacional e internacional. Cuenta con una escuela de posgrado que ofrece becas a estudiantes extranjeros y con una editorial que difunde investigaciones en áreas clave como ciencia de cultivos, horticultura, ciencia animal, medicina veterinaria, recursos agrícolas, medio ambiente, mecanización agrícola y economía del sector. Una vez más, investigación práctica y útil al servicio de la sociedad.
Al comprender el papel estratégico del sector académico en el desarrollo económico de China, comencé a reunirme con profesores de universidades como Zhejiang y Fudan. Como dice un proverbio chino: “Una conversación con un sabio vale más que un mes de estudio”. Los resultados de sus investigaciones se difunden en revistas científicas, medios de comunicación, conferencias, seminarios y espacios académicos, lo que permite que el conocimiento tenga un impacto real.
La sociedad china respeta y valora a sus investigadores y profesores, reconociendo su contribución al desarrollo del país. No es casualidad: han sido actores clave en su transformación. China avanza hacia consolidarse como una de las principales economías del mundo y líder en sectores estratégicos.
México es un país de contrastes. Apostar por una investigación práctica y útil permitirá enfrentar nuestros retos históricos y construir un mejor presente y futuro.