13/02/2026
La vieron salir con un pollo entero en el hocico y muchos pensaron que era demasiado para ella.
Alguien decidió seguirla para ver qué hacía, parecía raro que un perro anduviera así por la calle con semejante comida. La perrita iba a paso ligero, mirando a los lados, metiéndose por callecitas, pero en ningún momento se detuvo a comer. Ni una sola mordida.
Después de varios metros llegó a un rincón casi escondido. Ahí estaban sus cachorros, pequeños y ansiosos. Entonces todo se entendió.
Dejó el pollo en el suelo y se apartó. La perrita no llevaba comida para ella. La llevaba para sus cachorritos, que la esperaban escondidos, con hambre y frío, dependiendo completamente de ella.