27/12/2025
El Grinch no odiaba la Navidad por pura amargura, la odiaba porque veía cómo la gente desechaba sin pensarlo todo aquello que dejaba de importarles. Regalos, objetos y a veces, hasta afectos.
Toda esa basura terminaba llegando hasta él.
Y ahí, entre lo que otros despreciaron, encontró a Max, un pequeño regalo olvidado que nadie quiso.
Decidió cuidarlo y sin darse cuenta, convirtió a ese “desecho” en su compañero más fiel.