21/03/2026
20 años de historia 🍿 2006-2026
Todo empezó cuando tenía 13 años. Recién había terminado la primaria y un amigo de mi hermano, el Leo, me hizo una broma: me dijo que tenía un carro de pochoclos que no usaba y que me lo iba a prestar.
Cada vez que lo veía le preguntaba por el carro, hasta que un día me dijo la verdad: ese carro no existía. El tema es que para ese momento, en mi cabeza, yo ya quería ser pochoclero.
Intenté hacer un carro con mi tío Rubén: unos caños viejos, un par de electrodos, cero conocimiento… pero muchas ganas.
No funcionó. Bah… mejor dicho, no teníamos idea de lo que estábamos haciendo.
El tiempo pasó hasta que un día vi un carro en un desarmadero. Estaba destruido, pero el sueño volvió a ser protagonista.
Tenía unos ahorros, mi viejo me dio una mano con lo que faltaba (casi todo), y lo compré.
Vendí una guitarra para comprar los vidrios y la pintura. Lo restauré y empecé a trabajar en el puerto de Arroyo Seco.
Mi viejo me llevaba y después me pasaba a buscar.
Nunca lo hablé con ellos, pero seguro que algo de vergüenza les daba… un pibe de 13 años trabajando. Pero nadie me obligó. Yo lo vi, lo soñé y lo hice.
Los primeros pochoclos eran flojitos 😅… pero se vendía, la gente me bancaba.
Con el tiempo y muchas pruebas, el producto fue mejorando.
Al principio iba donde ya había otro pochoclero, con el famoso dicho “el sol sale para todos” 😂.
Después entendí que tenía que encontrar mi lugar. Que un carro también le da vida al lugar… y la gente empieza a llegar.
Así fue como me instalé en la Plaza Raúl Alfonsín, en el acceso de la autopista. Y acá estoy, hace años.
Hoy, 20 años después, tengo otros trabajos… pero siempre me hago un tiempo para el pochoclo.
Me gusta estar con la gente, trabajar y disfrutar unos mates.
Gracias a todos los que alguna vez compraron, recomendaron o simplemente se acercaron.
Porque detrás de cada bolsita… hay una historia ❤️