Erick, Nora y Tibu eran nuestros nombres, los mismos que tenemos ahora. Este proyecto nos esta dando una lección de lo que es vida. Cada uno de nosotros vino con un sueño enmarcado en un libro (vinimos a estudiar). No teníamos ni idea, que por tener el mismo acento íbamos a empezar un camino compartido. No solo era la tonada al hablar sino también la forma de sentir, vivir y disfrutar. Cuando lle
gamos, cada uno tenía planes diferentes, pero sensaciones muy parecidas. El extrañar fue uno de los sentimientos mas fuertes. Es complicado lidiar con la lejanía de nuestras familias, amigos y país. Una de las cosas que mas nos llamó la atención fue darnos cuenta como la comida venezolana nos transportaba. Era increíble sentarnos a comer una arepa y ver como ese sabor a todos nos recordaba imágenes importantes de nuestras vidas. “Me acuerda de las arepas los domingos en mi casa”, “Me recordé de los pepitos que me preparaba mi novio”, “Esto es igualito a la comida de mi mamita”. Realmente dejar el lugar que te crio no es fácil. Es como notar la diferencia de acostarse en la cama que dormiste toda tu vida, luego llegar y encontrar una cama nueva, quizás mejor equipada , mucho más grande, pero sin la misma esencia. No recuerdo cuando fue la primera vez que estuvimos en el mismo lugar sin darnos cuenta. De alguna manera ese fue el momento en que empezó todo y ninguno lo sabía. Fue una situación que ya estaba marcada en nuestro destino. Es mas fácil contar lo que se siente, por eso es que los invitamos a meterse unos pocos segundo en esta historia para que conozcan lo que somos. Nora es la arquitecta que le dio y le esta dando pie a este edificio de ideas. Erick es el que le da alma a esta “Wena” idea porque educa a los alimentos, para lograr nuestro sabor. Tibu se encarga de adobar al aguacate, el plátano y el arroz para que sean nuestros aliados en la cocina. No queremos solo llenarlos de palabras sino queremos regalarles un pedazo de lo que sentimos. WENA para nosotros no se trata nada más de cocinar, se trata de aprender para dar lo mejor. No queremos que prueben nuestra comida, les guste y quede todo ahí. Queremos generar un cambio en ustedes y que ustedes siembren un cambio en nosotros. Eso es lo que nos hace diferentes, lo que nos hace latinos. Esa es parte de la identidad que nos caracteriza a esta mezcla de razas en un continente de selva increíble. El preguntar con intereses, el conversar con cualquiera y el querer formar parte de un conjunto de progreso y fraternidad. Eso es a lo que queremos llegar y para eso necesitamos de ustedes. Con mucho amor y fe, WENA.