01/09/2021
MITO INVALIDADO
Uno de los mitos en alimentación más afianzados en la cultura popular presupone que la congelación provoca la pérdida de nutrientes y otras propiedades, pero nada más alejado de la realidad. Para comprenderlo mejor es necesario saber en qué consiste realmente el proceso de congelación. Como nos explica la doctora Elena Aguilar Aguilar, dietista-nutricionista y Vocal del Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas de Madrid, “la conservación por congelación provoca la formación de cristales de hielo en el producto y, por ello, la disminución de la cantidad de agua libre que puede ser utilizada por los microorganismos presentes”. Es decir, al congelar un alimento lo único que estamos haciendo es inhibir las reacciones de los microorganismos y, por consiguiente, alargar su vida útil.
Si el proceso de congelación se lleva a cabo de una forma correcta, el alimento no pierde nutrientes. Es más, *“hay estudios que demuestran lo contrario, y que tan solo unos pocos días sin congelación son suficientes para que se vayan perdiendo algunos nutrientes muy importantes. Así que si un alimento no se va a comer de inmediato, es mejor congelarlo que simplemente refrigerarlo”*, nos indica Luis Jiménez, químico y divulgador científico.
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