11/01/2026
Hace 5 años empezamos un proyecto: “PURA VIDA – Cocina y Permacultura”, un restaurante donde, además de agasajar comensales, pudiéramos enseñar y mostrar la verdadera BUENA GASTRONOMÍA.
Esa que requiere manos en la tierra, entendimiento de la naturaleza, armonía de procesos y una definición tan amplia de la palabra RESPETO que no entra en ningún diccionario.
Porque no es la mente la que lo entiende, sino el corazón.
Un respeto que no se explica, simplemente se siente.
Al poco andar de nuestro proyecto nos dimos cuenta de que teníamos mucho por aprender. Sabíamos de fuegos y cuchillos, pero de tierra, poco y nada.
Y ahí apareció él: alguien que, con infinita pasión, convicción y compromiso, comunica y enseña todo lo que amamos.
Miramos sus videos, leímos su libro, aplicamos sus enseñanzas… y todo cambió.
“PURA VIDA”, unos 6.500 m² de nuestro hermoso planeta, rápidamente se convirtió en un bastión de todo lo que queríamos pregonar y defender.
Un terreno triste y agotado empezó a florecer, a volverse diverso, a cobijar nuevas especies de plantas, aves, insectos y animales, que lo eligieron como su hogar y a los que recibimos con los brazos y el corazón abiertos.
“PURA VIDA” estaba en marcha.
En 2024 recibimos la noticia de que estaría dando su curso “El ABC de la Agricultura Orgánica” en .quintaesencia. Y allá fuimos.
En esos tres días extraordinarios aprendimos, compartimos y disfrutamos de un encuentro maravilloso.
El cierre del curso se celebró con un asado, momento en el que tuvimos la posibilidad de charlar con Jairo y convidarlo con algo bien nuestro: el matambre arrollado.
Probó… e instantáneamente se le dibujó una sonrisa.
Un gesto simple que nos hizo sentir que, de alguna manera, le devolvíamos un poco de la alegría y el bienestar que él nos transmitió a nosotros.
Al finalizar el curso pasó a buscar matambres para llevarse a su Colombia natal. Compartimos otro asado, buenas charlas y siguió viaje con varios matambritos.
Por primera vez, un matambre salía del país… y de la mano de nada menos que Jairo Restrepo.
Lo que le valió el título de
“Embajador Internacional del Matambre”.
Gracias Jairo! Esperamos verte pronto!