16/01/2023
Hace un par de años comenzamos un huerto en casa, o una mini huertita como le decimos. Teníamos la errónea idea de que por vivir en un clima frío y en la ciudad era difícil sembrar 🤭
Comenzamos con una maceta y no paró hasta tomar los muros del cerco, hoy nuestro corazón salta cada vez que vemos como brotan las lechugas, las frambuesas y las frutillas!
Hoy les comparto este texto que ví hace poco en las redes y me recordó el momento en que decidí plantar mi propio huerto.
Les deseo un huerto 🤗🌻
Un huerto que te recuerde cómo cosechar lo que se siembra. Un huerto que te enseñe que cuidar es sinónimo de cuidarse.
Te deseo un huerto. Un huerto que te recuerde el por qué de los ciclos y de las estaciones. Que no te permita olvidar, por ejemplo, que la primavera sólo existe gracias a, y después del invierno.
Te deseo un huerto. Para que te manches de barro, para que no te falte nunca el alimento ni los motivos para levantarte de la cama. Por ejemplo, para regar, o sembrar, o para cualquier otra manera de preservar la vida.
Te deseo un huerto. Sobre todo para que comprendas que la reciprocidad, en la gran mayoría de ocasiones, no es dar lo mismo que recibes. Que es recibir lo que necesitas y dar lo que le hace falta al otro.
Te deseo un huerto. Que te explique la complejidad de lo sencillo y lo sencillo de la complejidad.
Te deseo un huerto. Para que comprendas que la vida se resume, en esencia, en dar agua y luz y recibir tomates.
Cénix C. Callejo
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