20/04/2026
Nunca tuve la disposición de querer ganar realmente o de tan solo si quiera pensar en atreverme hacer lo que jamás creí que sería capaz de hacer. Por miedos, inseguridades, desconfianzas, por todo lo que creyera posible en su momento lo cuál me hacía ver que no podía, no me atrevía. A su vez, pasado el tiempo, mediante mucho caos, situaciones difíciles y mientras lidiaba con aquellos demonios internos de mi mente, también existieron personas las cuáles vieron en mi un ganador, personas las cuáles siempre confiaron y creyeron en que yo podía ganar, ser diferente, crear un pensamiento, una forma nueva de ver las cosas mediante hechos, acciones, no sólo palabras. Agradezco a todas las personas que siempre me apoyaron, que creyeron que podría desde pequeño, desde que me conocieron.
Es por ello que nunca me daré por vencido. Por todos ellos. Especialmente por Papá, Mamá; Todo lo que soy y seré es gracias a ustedes, a su amor infinito, por su entrega de valores, pensamientos y forma de ver la vida, por el trabajo duro que han dedicado toda su vida para mi como para mis hermanos. Cada sacrificio que tuvieron que ejecutar por mi, eso jamás será en vano.
Siempre solía ver cómo otras personas competían, personas que decían tener un talento y admirarse por ello, personas formándose desde pequeños. Yo nunca me atreví en su momento por miedo al rechazo a perder, a no ser escuchado o dar todo lo que tenía que dar para triunfar y ser visto.
Un día tome la valentía de hacerlo, de atreverme a ganar, a sentirme orgulloso de mi mismo, a ganarme ese autorrespeto para poder por fin estar tranquilo conmigo mismo.
Pese a tantos momentos de desesperación supe controlarme, supe calmar mi mente y gestionar mis emociones para así equilibrar mi vida. Nunca solemos valorar lo realmente importante, lo que somos, lo que hacemos, las personas. Cada persona tiene una esencia, un propósito, un don. Dios lo entrega en el momento que nacemos y llegamos a este mundo. Nunca dejen que nadie les apague ese brillo. Su brillo.
Vivan sin miedo, atrévanse y sean felices!