Es nuestro objetivo ser un laboratorio activo de comida sencilla, sostenible y deliciosa; progresivamente agregando platos a la carta a la par con nuestra evolución. Somos un lugar de todos los días: para almorzar con un bowl de ensaladas cuidadosamente balanceado y un extracto de frutas y verduras (o pedirlos para llevar), para darse gusto con una pizza personal, trabajar en la tarde en la suave
compañía de un café humeante y una crostata dulce, o para tomarse unos tragos con amigos en cualquier momento.
¿Y quién es Ceci? Todo comenzó cuando ella era muy pequeña y se inmiscuía en la cocina mientras hacían el "amasijo" (parte del dialecto colombiano, refiriéndose a la confección de mezclas para el pan, las mantecadas y las tortas). Ceci se sentaba sin ser invitada en una mesa muy larga de madera que recuerda vívidamente; hundía las manitas en la masa, formaba esferas dúctiles, se sentía "grande." Después esperaba feliz, columpiando las piernas y soñando (entre los olores que comenzaban a salir del horno) en la hora cuando iba a estar listo para que le dieran una buena porción. Y eso no era todo, moría por los cuadritos de gomas de colores con azúcar cristalizada y por el arroz con leche. Más grande hacía masato y salpicón para vender después del colegio. Intuitivamente le gustaban los negocios, el murmullo y la expectativa de los clientes, pero sobre todo le gustaba alimentar y cuidar de las personas. Ceci’s Kitchen es un homenaje a quienes, como Ceci, conjuran un jardín exuberante en tierra árida, a quienes limpian el polvo, abren las ventanas, trapean con agua de canela y ahuyentan la melancolía con un plato humeante comida hecha en casa. Aquí celebramos el placer de cocinar, comer y compartir, de crear espacios reparativos en medio del caos de la experiencia cotidiana. Queremos evocar la sensación de estar en la cocina de alguien que nos quiere. La cocina de Ceci es ese lugar.
¡Bienvenidos!