08/04/2026
Un hongo que transforma la radiación en energía: la ciencia detrás del Cladosporium sphaerospermum
En el corazón de la zona de exclusión de Chernóbil, donde los niveles de radiación gamma siguen siendo letales para la mayoría de formas de vida, un organismo microscópico ha captado la atención de la ciencia: Cladosporium sphaerospermum, un hongo negro capaz de utilizar la radiación como fuente de energía.
Este fenómeno se conoce como radiosíntesis. A través de un pigmento Ilamado melanina -presente también en la piel humana-, este hongo convierte la radiación en energía química, de forma similar a cómo las plantas realizan la fotosíntesis con la luz solar.
Lo más sorprendente es su comportamiento adaptativo: crece en dirección a las fuentes radiactivas y modifica su melanina para absorber mejor la energía. En lugar de sufrir daños, la radiación estimula su crecimiento.
Aplicaciones futuristas
Investigaciones actuales estudian cómo esta capacidad podría aplicarse en el desarrollo de protecciones biológicas contra la radiación en el espacio, como escudos vivos para naves, estaciones o hábitats en Marte y la Luna.
Aunque aún estamos lejos de ver hongos recubriendo trajes espaciales, esta forma de vida representa una posibilidad radicalmente nueva: biotecnología inspirada en organismos extremófilos.
La existencia de este hongo no solo desafía lo que entendemos sobre la vida en condiciones hostiles, sino que también abre puertas hacia soluciones inesperadas en exploración espacial y medicina nuclear.