05/06/2026
Durante años hemos estudiado, probado y admirado los sistemas de gallineros móviles.
Creemos que el futuro de las gallinas y del pollo de pastoreo debe ir hacia sistemas vivos, rotativos, integrados al suelo y lejos de la producción industrial encerrada.
Pero también hay una realidad: no todas las fincas son iguales.
En Las Gemelas, en Dota, estamos a 2.400 msnm, en montaña, con pendientes, lluvia, barro y condiciones muy diferentes a una finca plana.
Aquí, mover gallineros pesados semana a semana no es tan simple. De hecho, en muchas zonas sería casi imposible.
Entonces la pregunta fue:
¿Cómo respetamos el principio sin copiar el modelo?
Y ahí nace nuestro nuevo proyecto: un gallinero híbrido.
Un gallinero fijo, pero con lógica móvil.
Las gallinas tendrán acceso semanal a una pastura grande, rotando de potrero en potrero. Durante esa semana van a rascar, comer insectos, expresar su comportamiento natural y dejar una carga importante de excretas que funcionará como fertilizante biológico para potreros que necesitan recuperar fertilidad.
Después, ese potrero descansará de 5 a 6 semanas, permitiendo que el suelo procese ese disturbio, que la vida microbiana trabaje y que el pasto vuelva con más fuerza.
No es solo producir huevos.
Es usar a las gallinas como una herramienta de regeneración.
Y eso es lo más emocionante de tener una finca propia: podemos soñar un sistema, probarlo, equivocarnos, corregir, aprender y contarles todo el proceso en tiempo real.