05/06/2026
Cuchichean y sibilan los árboles. Traen canciones de otros lugares y exilios y me cunean el silencio de una holgazana siesta. Fresca, suave, con ritmo cansino va desperezándose la tarde y yo dilapidando neuronas sin saber que contarte...
Se me ocurren mis maneras de evocarte, más cielo, hoy tengo las nubes en otra parte.
Son mis huellas dactilares mis ojos en el maravilloso acto de recorrerte tacto a tacto. Caracoles entre mis dedos - aunque presumas de alisado - desenlazando aromas de jabón y baño. Nunca recuerdo la marca pero sí el aroma que se engasta en mi memoria y la yema de mis dedos. Me gusta jugar a ondular tus sueños en tan suave yelmo, verlos deslizándose en alboroto de ida y vuelta: de tu cara a mis manos, de tu nuca a mis dedos, de tus ojos entreabiertos al esenciero de mi cerebro.
Me gusta - sin miedo a reconocerlo- recorrer el dibujo de tus pensamientos perfilados en lo egipcio de tus ojos. Yo de lado..., tú en no se cuál cielo, mientras voy rescatando de la penumbra el perfil imperfecto que te contiene, las arrugas de lo bello que te esculpió el tiempo. Adoro el sonreír o fruncir donde confluyen la sal y el negro de tu rímel.
Respiro...
Siempre quise parar mis ojos en tu suspiro, en la vibración y hambre de tu agónico respiro que anhelante busca más oxígeno... Tan cerca..., tan claro detonante de una boca que se abre para exhalar sin prudencia, que la lucha no tiene tregua ni cuartel, tan sólo heridas de guerra y gritos de hambre y piel.
Me gustan tus labios...
Cierro los ojos. No los necesito en este camino.
Y yo solo soy "escribidor", no navegante de otros sueños. Que cada cual busque su cielo y árbol, el viento y su guía, ... su tripulante y la cartografía de piel y besos que el resto de mi atlas descansa en su boca, donde se silencia todo lo que mi cerebro recuerda y esboza.
Y es que no sabía que contarte en la siesta que me toca y mis neuronas se dieron un alegre vuelo por el primer plano de tu boca.
Ya que llegas hasta aquí te enseñamos unos fideos con tinta de calamar para quitar el sentido y provocar esa siesta que te he descrito. Ven..., hay fideos y spaghetti del mismo calibre y color🖤