22/06/2024
𝐇𝐈𝐒𝐓𝐎𝐑𝐈𝐀 𝐃𝐄𝐋 𝐓𝐄́ 🫖
Según cuenta la leyenda china, el té surgió de la mano del emperador Shen-Nung. Un día, el emperador se sentó bajo la sombra de un árbol para descansar y hervir agua, cuando unas hojas cayeron de manera casual en el agua. El emperador lo probó y se sintió reconfortado, así que mandó enseguida plantar semillas de ese árbol silvestre.
El té comienza su expansión en la propia China. Fue en la época de las seis dinastías (Xia, Shang, Zhou, Qin, Han, Jin) cuando el té empezó a conquistar el sur del país, y lo hizo como planta medicinal.
Después fue el comercio y las grandes caravanas las que transportaban y comerciaban con las hojas medicinales, y así alcanzó cotas como el Himalaya o Japón.
En 1453 cae Constantinopla, una ciudad clave en la ruta de las especias, fue conquistada por el sultán Mehmed II, pasando a manos otomanas el control de las rutas hacia la India y la China.
Vasco da Gama llegó a Calicut (actual estado de Kerala), al sur de la India. Fue el primer europeo en llegar a las Indias Orientales siguiendo esta ruta. Se estableció una nueva ruta sobre todo para portugueses y holandeses.
Beber té fue tradición en Portugal antes que en Inglaterra. Lo cierto es que el té ya era popular entre la aristocracia de Portugal debido a la línea comercial directa de ese país con China a través de su colonia en Macao.
En 1773, un grupo de colonos disfrazados de amerindios arrojaron al mar la carga de té de tres buques británicos. Fue un acto de protesta de los colonos estadounidenses contra Gran Bretaña por los altos impuestos y aranceles sobre el té. Esto fue considerado un precedente de la guerra de Independencia de los Estados Unidos.
En 1904, las bolsas de té fueron promocionadas con éxito por el mercader de té y café Thomas Sullivan desde Nueva York, quien vendió sus bolsas de té por todo el mundo. La primera máquina de embalaje de bolsitas de té fue inventada en 1929 por Adolf Rambold.
En todo el mundo el té es la bebida más consumida, por encima del café, de la cerveza o la coca-cola (sin contar el agua por supuesto). Esta bebida ha triunfado en todo el planeta y no parece que vaya a dejar de hacerlo.