04/05/2026
El análisis nutricional de los abonos orgánicos revela que no todos los estiércoles impactan el suelo de la misma manera, ya que su balance de Nitrógeno (N), Fósforo (P) y Potasio (K) varía según la especie y su dieta. Un diseño técnico basado en esta comparativa permite seleccionar el abono ideal según la etapa del cultivo: por ejemplo, la gallinaza destaca por su alta concentración de Nitrógeno y Fósforo, ideal para el arranque y desarrollo vegetativo, mientras que el estiércol de ganado vacuno ofrece un equilibrio más moderado y una mayor capacidad de mejora de la estructura física del suelo (materia orgánica). El uso de abonos sin este criterio técnico puede llevar a desequilibrios químicos, como excesos de sales o deficiencias de potasio, afectando la resiliencia del ecosistema agrícola a largo plazo.