23/04/2026
En nuestra casa, , el respeto por el animal y por la tradición marca cada paso. Realizamos la castración de nuestros bueyes entre los siete meses y el año, garantizando un desarrollo óptimo. Nuestros bueyes pastan en libertad en la dehesa salmantina, alimentándose de lo que la tierra ofrece de forma natural, especialmente de la bellota, esencia de nuestro producto.
Tras más de cuatro años de crianza, seleccionamos cada buey y lo trasladamos a nuestro centro en Salamanca, donde comienza un proceso de maduración cuidado al detalle. Allí, el tiempo y la dedicación hacen su magia hasta alcanzar el punto perfecto.
En ese momento, lo ponemos a la venta en nuestra carnicería.
El resultado no es solo un producto: es una pieza única, un auténtico diamante gastronómico