24/03/2026
Panaderia Robles : De la cesta de la abuela Anita a una flota para 13 rutas, 4 tiendas y 33 empleados.
Tradición no nos falta, es verdad, desde el bisabuelo Joaquín, que fue el que empezó hasta mis hermanos y yo (Ángel, Julín y Ana) ya son cuatro generaciones de panaderos, un siglo de panadería... a poco que se te vaya pegando.
Con el paso del tiempo su nieta Ana y su madre, María del Mar Santamaría (Marimar), que es quien lleva ahora los temas de repostería en la empresa, sacaron unas cajas de pastas que bautizaron como “Los sequillos de la abuela Anita”, que, cuenta su creadora, “tienen muy buena acogida”.
arimar, la tercera generación junto a Julio Robles, es la creadora de una variada gama de pastas, desde los citados Sequillos a Las Zorrucas, un homenaje a los vecinos de Santa Lucía, a los que denominan genéricamente “los zorros” y, además, “están muy orgullosos del apodo hasta el punto de colocar una escultura de un zorro bien visible desde la carretera”. Y en medio fue creando Las Gordonesas (su comarca), las Pastas de la Biosfera (de nueces), Las Salvadorinas y Las Paregrinas (homenaje al Camino de San Salvador, que atraviesa la comarca), o las clásicas de mantequilla, almendra, morenitos, pastas rizadas, de canela, de maíz. También tienen bien ganada fama sus brazos de gitano, la pasta de pizza, o empanadas diversas...
Cuentan con una en Santa Lucía, en la panadería, que no teníamos; otra en Pola, que también cerraron, como en Busdongo y hace una semana que estamos también en La Robla, donde había una frutería... no nos ha dado tiempo ni a cambiar el cartel.
https://www.lanuevacronica.com/lnc-culturas/empresa-crece-con-mucha-masa-familia_193315_102.html