25/08/2025
Me gustaría agradecerte de todo corazón por darnos voz y por saber utilizar de manera sencilla, cercana y correcta el modo en el que describes lo que uno siente o más bien como uno se siente, yo muchas veces elijo el silencio antes que intentar darle forma a mis sentimientos más bien porque con el pasar de los años acompañada de algo que ya es parte de tu vida aunque sea de manera indeseada estás obligado a convivir con eso… Es increíble leer y no emocionarse simplemente por el hecho en el que das con lo que vives, con lo que sientes, más bien en cómo te sientes sobretodo y te dices a ti misma explicarme para que o para quien cuando el mundo está lleno de gente con falta de empatía y sin la comprensión necesaria para simplemente abrazarte y no abrir la boca con términos que no son útiles ni necesarios, es muy fuerte el hecho de sentir alivio o encontrar conforto en saber que uno no está solo en eso, y que todo lo que uno calla lo encuentra en páginas escritas que contienen los mismos miedos, los mismos pensamientos, la misma ira, el mismo duelo, una decisión en la que eliges después de años de decir a la gente que ya sabes vivir con ello, pero que en el fondo sigues en pelea contigo misma con cada día duro, la rabia por no ser lo que eras que va y vuelve cuando estás a flor de piel, los momentos que pierdes y no puedes recuperarlos y el agotamiento mental que conlleva oír palabras que seguro no son mal intencionadas pero que a uno le hacen daño… estoy a punto de acabar de leer la nueva versión de el dolor tiene nombre, dada por octubre rojo y sigo emocionada y identificada con cada párrafo, con cada capítulo, donde somos apenas labios sellados para no sufrir más de lo que ya llevamos dentro. Mil gracias por dar voz al silencio de muchos (incluyéndome).