12/04/2026
No todo lo que cargaste era tuyo.
Lo sostuviste.
Lo normalizaste.
Lo llamaste responsabilidad.
Porque nadie te explicó que también podías decir que no.
Y aun así… lo seguiste haciendo.
No un día.
No un momento puntual.
Durante años.
Miraste a todos menos a ti.
Aconsejaste.
Señalaste.
Acompañaste.
Fuiste quien siempre estaba.
Pero cuando te tocó mirarte…
no supiste por dónde empezar.
La vista se te volvió borrosa.
Lo urgente lo escondiste.
Lo necesario lo aplazaste.
Y lo tuyo…
lo dejaste para después.
Otra vez.
Y seguiste avanzando.
Como si no doliera.
Como si no pesara.
Como si no se estuviera rompiendo algo por dentro.
Pero sí se estaba rompiendo.
Solo que aprendiste a no mirarlo.
Y el peso… no desapareció.
Se quedó contigo.
Creció contigo.
Se hizo parte de ti.
Hasta que un día ya no supiste
si lo llevabas…
o si te llevaba a ti.
Y ahí es donde empieza lo difícil.
Porque soltar no empieza cuando quieres.
Empieza cuando reconoces.
Not everything you carried was ever yours to hold.
¿Cuánto de lo que llevas… lo elegiste de verdad?
__ José Luis Vaquero