26/07/2026
Mi vida mejoró cuando comencé a hacer las cosas bien. Y es que llegó un punto en mi vida en el que me sentía tan mal conmigo mismo, sentía que sin importar lo que intentara siempre terminaba en fracaso, sentía que la vida estaba en contra mía y que solo a los demás les pasaban las cosas buenas.
Recuerdo esos pesimos días en que todo me molestaba, tenia muchas pensamientos negativos que me daban dolores se cabeza todo el tiempo, y sin importar que tan bueno pudiera ser el día, siempre encontraba la manera de arruinarlo. Me sentía frustrado, estancado en mi vida. Sentia que a mí nunca me pasarían cosas buenas porque la vida así lo quería.
Hasta que un día, me puse a pensar ¿Y si la vida no es la que está mal y el que está haciendo las cosas mal soy yo?
Me senté a analizar mi vida y me di cuenta que en muchas situaciones de mi vida no actúe de la manera correcta, que fui yo el que tomó malas decisiones, que nadie más tiene la culpa de las consecuencias de mis actos ¡solo yo! Y fue ahí que decidí comenzar a hacer las cosas bien, a tratar de ser más sincero con los demás y conmigo mismo, a tratar de ganar pero sin trampas, a tratar de ir por camino correcto, a buscar y alcanzar mis sueños sin estropear los de otros. Comencé a enfocarme más en lo bueno y alejarme poco a poco de lo malo. Deje de molestarme por todo, ya que entendí que no puedo controlar lo que pasa a mi alrededor, pero si puedo evitar que me hagan daño. Me deje de preocupar por encajar dónde no cabía, y comencé a disfrutar y valorar más lo que tengo y a la gente que me rodea. Comencé a comer más saludable y a hacer ejercicio. Y como por arte de magia las piezas comenzaron poco a poco a encajar cada una en su lugar, y en poco tiempo mi calidad de vida mejoró, mi nivel de estrés bajo y el de felicidad subío.
Tampoco es que sea un ser perfecto, tengo claro que estoy muy lejos de eso. Y tengo claro que me seguiré equivocando y seguiré fallando, pero lo que sé es que haré todo lo posible por aprovechar esta segunda oportunidad al máximo y trataré de hacer las cosas lo mejor que pueda. Se siente bien hacer las cosas bien, se siente bien vivir en paz y vivir felíz, eso es algo que todos nos merecemos. Nunca es demasiado tarde para comenzar a hacer las cosas bien.