15/08/2026
Buenos días a todos los socios
No hay oro que brille como tu colmena al sol,
no hay riqueza más dulce que tu labor.
Te pican, te cansan, te dejan sin aliento,
pero tú sabes que cuidas la vida del viento.
Si el campo calla y la flor no aparece,
tú sigues ahí, firme, aunque el miedo crece.
Porque sin tu mano, sin tu desvelo,
no hay fruto en la tierra, no hay vida en el cielo.
Cada gota de miel es una batalla ganada,
cada zumbido es tu historia contada.
¡Sigue, apicultor, que tu trabajo es sagrado,
tú alimentas al mundo sin ser nombrado!