03/03/2026
Tu perro puede comer más frutas y verduras de las que imaginas, y la mayoría ya están en tu nevera
Muchos dueños limitan la dieta de su perro a pienso y premios industriales por miedo a darle algo que le siente mal. Pero hay frutas y verduras de consumo diario que aportan fibra, vitaminas y antioxidantes que el pienso procesado no siempre cubre.
Zanahoria cruda: la golosina natural perfecta. Crujiente, baja en calorías y buena para la dentadura porque raspa la placa al morderla. Se puede dar entera como hueso recreativo o rallada sobre el pienso.
Manzana sin semillas ni corazón: las semillas contienen amigdalina, que libera cianuro en pequeñas cantidades. La pulpa es segura, rica en fibra y a la mayoría de perros les encanta. Cortar en trozos y retirar siempre el centro.
Calabaza cocida: regula el tránsito intestinal tanto en diarrea como en estreñimiento. Dos cucharadas sobre el pienso ayudan a perros con digestiones irregulares. Sin sal, sin especias, solo calabaza hervida o al v***r.
Arándanos: antioxidantes naturales en formato pequeño. Se pueden dar enteros como premio. Algunos estudios veterinarios sugieren que contribuyen a la salud urinaria en perros propensos a infecciones.
Sandía sin semillas ni corteza: hidratación en formato fruta. En verano español, trozos de sandía congelada son un premio refrescante que los perros agradecen durante las olas de calor.
Judías verdes cocidas: bajas en calorías y ricas en fibra. Veterinarios las recomiendan como complemento en dietas de control de peso mezcladas con la ración habitual de pienso.
Siempre introducir alimentos nuevos de uno en uno, en cantidad pequeña, y observar la reacción durante 24-48 horas. Consultar con el veterinario si el perro tiene alergias o problemas digestivos conocidos