28/08/2026
TACOS AL PASTOR TRADICIONALES, con carne de cerdo suave y jugosa, un adobo rojo lleno de chiles, achiote y especias, bordes dorados y ese toque irresistible de piña, cebolla, cilantro y limón.
Ingredientes
Para el adobo
• 8 chiles guajillo.
• 2 chiles ancho.
• 2 chiles pasilla.
• 3 dientes de ajo.
• ½ cebolla blanca.
• ½ taza de jugo de naranja.
• ¼ de taza de vinagre de manzana.
• 2 cucharadas de achiote.
• 1 cucharadita de orégano mexicano.
• 1 cucharadita de comino.
• ½ cucharadita de pimienta negra.
• ½ cucharadita de clavo molido.
• ½ cucharadita de canela molida.
• 2 hojas de laurel.
• 1 cucharadita de azúcar o piloncillo rallado.
• 1 cucharada de sal.
• ½ taza del agua donde se hidrataron los chiles.
Para la carne
• 2 kg de pierna o lomo de cerdo en rebanadas delgadas.
• 2 cucharadas de aceite vegetal.
• 1 piña madura.
Para servir
• Tortillas de maíz recién hechas.
• 1 cebolla blanca finamente picada.
• Cilantro fresco picado.
• Limones partidos.
• Salsa roja de chile de árbol.
• Piña en cubitos.
• Aguacate, opcional.
• Cebollitas asadas, opcional.
Preparación
1. Limpia los chiles guajillo, ancho y pasilla. Retira las semillas y las venas.
2. Calienta un comal a fuego medio y tuesta los chiles durante unos segundos por cada lado. Evita que se quemen porque pueden aportar un sabor amargo.
3. Coloca los chiles en agua caliente durante 15 minutos, hasta que estén suaves.
4. Asa la cebolla y los ajos hasta que tengan algunas partes doradas.
5. Coloca en la licuadora los chiles hidratados, el ajo, la cebolla, el jugo de naranja, el vinagre, el achiote, el orégano, el comino, la pimienta, el clavo, la canela, el laurel, el azúcar, la sal y el agua de los chiles.
6. Licúa hasta obtener un adobo espeso, terso y de color rojo intenso.
7. Cuela la salsa para retirar las pieles y semillas. Este paso ayuda a conseguir una marinada más fina y uniforme.
8. Coloca las rebanadas de cerdo en un recipiente amplio y agrega el adobo.
9. Cubre cada pieza con la salsa y acomoda la carne en capas para que el sabor llegue a toda la preparación.
10. Tapa y lleva al refrigerador durante 6 horas como mínimo. Para un sabor más profundo, deja la carne toda la noche.
11. Corta la piña en rodajas. Reserva algunas para la cocción y corta el resto en cubitos para servir.
12. Calienta una sartén grande o una plancha a fuego medio-alto. Agrega un poco de aceite.
13. Coloca las rebanadas de cerdo sin amontonarlas. Cocina por ambos lados hasta obtener bordes dorados y algunas zonas ligeramente tostadas.
14. Retira la carne conforme alcance su punto y córtala en tiras delgadas o trozos pequeños.
15. Regresa toda la carne a la plancha durante unos minutos para conseguir ese acabado dorado característico de los tacos al pastor.
16. Agrega unos trozos de piña y permite que tomen un ligero color dorado.
17. Calienta las tortillas en el mismo comal hasta que queden suaves y con pequeñas zonas tostadas.
18. Coloca una porción generosa de carne sobre cada tortilla. Añade cebolla, cilantro y piña.
19. Termina con unas gotas de limón y una buena cucharada de salsa roja.
El secreto está en cortar la carne en rebanadas delgadas y dejarla reposar varias horas con el adobo. Así cada pieza absorbe el sabor del chile, el achiote, las especias y los cítricos.
La carne debe alcanzar un dorado intenso en la plancha. No llenes demasiado la sartén; si agregas muchas piezas al mismo tiempo, soltará líquido y perderá ese acabado ligeramente tostado que hace irresistibles a los tacos.
La piña aporta el contraste perfecto entre dulce, ácido y especiado. Una parte puede cocinarse junto con la carne y otra mantenerse fresca para colocarla sobre los tacos.
Cómo servir
Sirve los tacos recién hechos con abundante carne, piña dorada, cebolla y cilantro. Añade limón y salsa roja al gusto.
Acompaña con cebollitas asadas, guacamole y una salsa de chile de árbol. Para una presentación que abra el apetito, coloca los tacos juntos sobre un plato, termina con piña fresca y cilantro y sirve los limones alrededor.
Tips.-
El reposo de la carne es una de las claves para conseguir un sabor más intenso. Si puedes, prepara el adobo y deja el cerdo toda la noche en el refrigerador. Al día siguiente, cocina las rebanadas a fuego medio-alto y dales tiempo suficiente para formar bordes dorados. Ese contraste entre la carne jugosa, las partes tostadas, la piña dulce y la salsa picante es lo que hace que estos tacos sepan como una verdadera taquería.