08/09/2025
Estamos en plena temporada de chiles en nogada y están volando!!!
Pide los tuyos con anticipación!
Ofrecemos una gran variedad de postres, pasteles, taquizas, botanas y platillos para ocasiones especiales. Todos preparados con la mejor calidad.
Alfonso Esparza Oteo 84, Guadalupe Inn, Alvaro Obregón
San Angel
01020
| Lunes | 10am - 6pm |
| Martes | 10am - 6pm |
| Miércoles | 10am - 6pm |
| Jueves | 10am - 6pm |
| Viernes | 10am - 6pm |
| Sábado | 10am - 6pm |
| Domingo | 10am - 6pm |
Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Las Delicias de Eugenia publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.
Enviar un mensaje a Las Delicias de Eugenia:
Hola.
Aquí les va un poquito de la historia de cómo empecé a cocinar.
Desde muy chiquita me gustaba ver a mi mamá cocinando, casi siempre estaba con ella viendo qué hacía, y sobre todo me gustaba cuando hacía pasteles y, como seguro se dió cuenta de que me interesaba, me empezó a enseñar: “nunca aprietes la harina a la hora de medirla porque entonces ya no te sale bien el pastel”, “acremar la mantequilla quiere decir que la batas hasta que se hace suavecita como una crema, ¿ves?”, “siempre tienes que cernir la harina y de una vez ponle el Royal para que se mezclen bien”, “fíjate muy bien en las medidas, las cucharadas son rasas no copeteadas, igual las tazas a menos que diga otra cosa la receta”, “a ver, ahora tú bátele, que quede bien mezclado”. Hasta que un día le dije que quería hacer uno yo y entonces me compró un pastel de cajita y me dijo: “sigue las instrucciones, al fin ya sabes cómo se mide, si tienes dudas dime y a la hora de prender el horno y meter el pastel me avisas, no lo hagas tú sola”, entonces yo tenía como seis o siete años, ¡je!, estaba muy chiquita, (me acuerdo que estaba en primero de primaria y el día del maestro le regalé a la profesora unas brownies hechas por mí y no me lo creía, jajaja), y así empecé a hacer mis pininos hasta que un día le dije: “Pero quiero hacer un pastel como los que tú haces, no de cajita”, y entonces me prestó su libreta de recetas y me dijo que hiciera un pan de natas, que por cierto es buenísimo y todavía lo hago, y bueno... pues así empecé a hacer cosas, de ahí fueron galletas, mousses, en fin muchos postres muy ricos.
La verdad, no empecé a cocinar hasta varios años después, aunque de vez en cuando hacía alguna cosilla por ahí. Debo de haber tenido como quince años, mis papás regresaban de una viaje y se me ocurrió hacerles una cena, así que busqué recetas, las escogí y me acuerdo que fue una corona de arroz rellena de rajas de poblano y crema, pollo al horno y pastel, por supuesto. Me tardé hoooras, pero al final ¡triunfé!, todo quedó rico y bonito, hasta mis hermanos me felicitaron, que ya es decir, ya saben cómo son los hermanos, jajajaja.