02/12/2025
El ajo fermentado en miel es un remedio casero tradicional valorado por sus propiedades antibacterianas, antivirales y antiinflamatorias. Se utiliza comúnmente para fortalecer el sistema inmunológico y aliviar síntomas de resfriados y gripes
Cómo Prepararlo (Receta Básica)
Ingredientes: Necesitarás dientes de ajo pelados (preferiblemente orgánicos) y miel cruda, sin pasteurizar.
Proceso:
Llena un frasco de vidrio con cierre hermético con los dientes de ajo, hasta la mitad o dos tercios.
Cubre completamente el ajo con la miel cruda.
Cierra el frasco y agítalo bien para asegurar que todos los ajos estén cubiertos.
Almacena el frasco en un lugar fresco y oscuro, fuera de la luz solar directa, durante al menos una semana, pero idealmente de 1 a 3 semanas para una fermentación óptima.
Durante los primeros días, abre el frasco diariamente (para "eructar" o liberar los gases de la fermentación) y agítalo nuevamente.
Resultado: La miel se volverá más líquida y burbujeante a medida que avanza la fermentación. Sabrás que la fermentación inicial ha terminado cuando el burbujeo disminuya.
Dosis Recomendada
Se sugiere consumir uno o dos dientes de ajo fermentado con una cucharadita de la miel resultante al día. Se puede tomar solo, en ayunas, o añadirlo a comidas como aderezo.