03/06/2026
Entre puestos y recuerdos, Andrés Mijes vuelve al origen en el Mesón Estrella
Por Luz Citlali Mtz
¡Qué gusto recibir a Mijes en nuestro tradicional mercado Mesón Estrella!
Mijes sí conoce de cerca el esfuerzo de nuestra gente, porque su mamá, Doña Goyita, fue puestera en un mercado y él la ayudaba cuando era niño.
Andrés Mijes sí entiende lo que significa ganarse el pan de cada día con trabajo y échandole ganas a las ventas.
El aroma de las especias, el bullicio de los compradores y el ir y venir de los cargadores marcaron el día en el tradicional Mesón Estrella. Entre los estrechos pasillos del emblemático mercado regiomontano apareció Andrés Mijes, quien caminó sin prisa entre comerciantes y clientes, estrechando manos y escuchando historias de quienes todos los días encuentran en el comercio popular su forma de vida.
Los locatarios apenas levantaban las cortinas de sus negocios cuando comenzaron a acercarse para saludarlo. Algunos aprovecharon para hablarle de las ventas, otros de la economía familiar y varios más de las preocupaciones que enfrentan quienes dependen del esfuerzo diario para llevar el sustento a sus hogares.
En ese escenario, rodeado de cajas de frutas, costales de mercancía y el constante movimiento de compradores, Mijes habló de prosperidad compartida y de un modelo económico que, dijo, debe beneficiar a todos y no únicamente a unos cuantos.
Pero más allá del discurso político, hubo un instante en el que la conversación tomó un tono personal. Frente a los comerciantes recordó a su madre, quien durante años trabajó como puestera. Su voz cambió ligeramente al evocar aquellas jornadas de trabajo que marcaron su infancia y que, aseguró, moldearon su carácter.
"Mi mamá era puestera", comentó mientras algunos vendedores asentían con la cabeza, identificándose con una historia que les resultaba familiar. Recordó entonces las palabras que ella le repetía constantemente: quería verlo convertido en profesionista, con oportunidades que ella no había tenido.
La confesión encontró eco entre los comerciantes. Muchos de ellos conocen de cerca el sacrificio que implica levantar un negocio desde cero, abrir antes del amanecer y cerrar cuando cae la noche. Por eso, cuando Mijes afirmó que todas las posiciones que ha ocupado las ha ganado con esfuerzo, varios respondieron con muestras de apoyo.
A cada paso surgían nuevas conversaciones. Un comerciante le habló de los retos económicos; otro, de la necesidad de generar más oportunidades para los jóvenes. Mijes escuchó, preguntó y tomó nota. Su recorrido avanzó entre saludos, fotografías improvisadas y muestras de respaldo de quienes ven en el mercado no sólo un centro de comercio, sino un espacio donde se reflejan las aspiraciones de miles de familias nuevoleonesas.
Antes de concluir la visita, insistió en que el principal desafío de Nuevo León es evitar que el crecimiento económico deje a sectores rezagados. Dijo que el desarrollo debe sentirse en los hogares, en los pequeños negocios y en las calles donde la gente trabaja todos los días.
¡Bienvenido un norteño luchón que está de nuestro lado!