18/01/2026
El águila de dos Cabezas simbolo de la cultura mixteca
De acuerdo con la tradición, por su gran tamaño el águila bicéfala podía levantar animales como cervatillos, guajolotes, borregos, pero tenía una predilección por los niños. Llevándose a sus víctimas por lo general a cuevas, localizadas éstas en altas peñas de difícil acceso, donde devoraba sus presas, una de ellas es bien conocida como Kawa Laki “Cueva o peña del mono que espanta” (López. 1997) o Cueva del centinela en Apoala, y otra en al cerro Cheve en las inmediaciones de Tlalixtac, en las montañas orientales de la región de la Cañada (Geist. 1997); ambas cuevas fueron rebautizadas por el cristianismo como “cuevas del diablo”.
Una gran cantidad de pueblos de Oaxaca comparten la tradición del águila bicéfala, como los amuzgos, chinantecos, mazatecos, cuicatecos, mixtecos, chatinos y zapotecos. La mayoría coincide en que esta ave fue observada en una época no muy remota, ubicando los relatos durante el período colonial y quizá algún tiempo atrás que se ha venido repitiendo generación tras generación.
Es importante tener presente que este motivo es una constante en algunos diseños de los textiles bordados de la ropa tradicional de las mujeres chinantecas, mazatecas, tacuates y chatinas principalmente, siendo consideradas como uno de los motivos más importantes. En realidad otros pueblos originarios de América los han empleado, desde tiempos precoloniales, en sus textiles como los raramuri o huicholes, o en el huipil atribuido a la Malinche, en cuyo pecho está bordada está imagen. El águila bicéfala estuvo presente en casi todas las regiones, como las podemos observar desde Canadá, México hasta Costa Rica en América del Sur, no solo a través de textiles, códices y tallas en madera, sino también en sellos de cerámica, lo mismo en imágenes labradas en piedras semipreciosas o vaciadas en piezas de oro y plata, como algunas piezas localizadas en Panamá y Colombia.