Danna Santos

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05/10/2023

Te invito a leer mi que esta ocasión se titula:

Las contradicciones no resueltas en la “transformación” ofrecida por Morena

La gravedad de la situación nacional obliga a cualquier ciudadano con compromiso social a hacer un análisis económico y político que ajuste cuentas a quienes, jugando a la revolución, traicionan al pueblo que dicen defender y llevan a nuestro país a un periodo de retroceso y de conculcamiento de derechos constitucionales conquistados mediante prolongadas y dolorosas luchas históricas.

En nuestra realidad se acumulan insolubles contradicciones sociales; conocerlas y estudiarlas en su desenvolvimiento nos da mayores posibilidades de influir en la sociedad, que cuando son sepultadas en el tiempo y la resignación de los afectados. Por ello, en una serie de entregas, intentaré presentar las pruebas de que, a pesar del discurso, aumenta la precariedad en el hogar, salud, vivienda, empleo, educación, etc. No obstante, pretendo elaborar un documento más amplio, para no caer en abstracciones que parcialicen el objeto de análisis.

Analizaremos a la “transformación” en curso, desde el ámbito en que dicen realizarla sus artífices, esto es, desde la “Izquierda”. Porque debemos conocer cuál es la base sobre la que se sostiene su proyecto de gobierno. Cuando se realizó la primera Asamblea Nacional Constituyente, a inicios de la Revolución Francesa, los diputados de la aristrocracia, la alta burguesía y el clero, que defendían el poder real, se sentaron a la derecha del presidente de la Asamblea, y los representates del pueblo pobre, a la izquierda. Luego entonces, ésta se identifica con los defensores del pueblo, y aquella, con los de las clases ricas.

Asumo, por tanto, que quienes dicen gobernar “por el pueblo y para el pueblo”, ajustaron a nuestra realidad la teoría que la Izquierda ha acumulado en su historia, y saben que cualquiera que instaura un gobierno de izquierda auténtico, debe partir ineludiblemente de los principios del marxismo-leninismo, que no es otra cosa que el conjunto de conocimientos científicos acerca de la sociedad.

En El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, Engels dice: “El estado… es un producto de la sociedad cuando llega a un grado de desarrollo determinado; es la confesión de que esa sociedad se ha enredado en una irremediable contradicción consigo misma y está dividida por antagonismos irreconciliables, que es impotente para conjurarlos. Pero a fin de que estos antagonismos, estas clases con intereses económicos en pugna no se devoren a sí mismas y no consuman a la sociedad en una lucha esteril, se hace necesario un poder situado aparentemente por encima de la sociedad y llamado a amortiguar el choque, a mantenerlo en los límites del “orden”. Y ese poder, nacido de la sociedad, pero que se pone por encima de ella y se divorcia de ella más y más, es el Estado”.

Veamos ahora cómo opera en nuestro país esta estructura. Con el discurso del “combate a la corrupción”, el partido en el poder creó instituciones ineficientes y plagadas de opacidad; propusieron impulsar el empleo conservando los viejos programas sociales y creando proyectos faraónicos onerosos y sin proyección real alguna; y con el argumento de “abrazos no balazos”, permitieron que la violencia se desbordara por todos lados.

Así pues, resulta que nuestros izquierdistas dejaron intacto al Estado y su aparato de gobierno. No existe participación de las masas populares, a nombre de quienes dicen dirigir la “transformación”, e incluso se les ha combatido con ferocidad inaudita. He aquí la más evidente contradicción, pues no se comprende cómo sostendrán su poder sobre los “neoliberales” y la “mafia del poder”, si los documentos básicos de la auténtica izquierda, como ¿Qué es la Sociedad?, de Martha Harneker, sostienen que sin la participación de las grandes masas populares no puede haber revolución (transformación, según la 4T).

Peor aún, la realidad de las clases trabajadoras se agrava peligrosamente -al fallar estas políticas públicas superficiales-, pues el neoliberalismo incrementa, sin cesar, la ganancia del gran capital, precarizando el empleo y las prestaciones laborales y abalanzándose sobre el presupuesto gubernamental destinado a gasto social en vivienda, salud, educación y seguridad. Este inevitable proceso, empuja a cada vez más sectores sociales a exigir atención a sus demandas más urgentes, pero el Estado neoliberal, fortalecido al permitir a los morenistas llegar al poder -dispuestos a pagar cualquier precio por obtenerlo-, impulsa las exigencias del capitalismo extranjero y mexicano de reducir la inversión en gasto social. Por tanto, la 4T no puede ofrecer soluciones a estos sectores y buscará por cualquier medio, burlar sus genuinas demandas.

Vayamos a los ejemplos: en Oaxaca hubo manifestaciones de organizaciones y comunidades, las radicales operaron mediante el bloqueo y el vandalismo al palacio de gobierno; otras, mediante el diálogo legítimo. A las primeras, se les brindó soluciones y hasta se aplaudió la legitimidad de sus demandas; a las otras, se les reprimió mediáticamente sin probar la supuesta ilegitimidad de sus demandas; y a las comunidades que se ofreció “atención directa”, pero se les evadió con supuestos impedimentos técnicos y burocráticos.

Tanto más, la 4T, en la que priva la competencia por el botín, encabeza una cruzada por la sustitución de funcionarios altos, medios e incluso bajos, de las instituciones que dependen del aparato estatal, para lo cual se ven forzados a darle carácter de “legalidad” a la represión oficial, por ejemplo, la inconstitucional sustitución del Tribunal de Justicia Aministrativa, y para doblegar a los jueces que se resistieron, se encarceló al Secretario General del desaparecido instituto, en una evidente violación procesal y con la intervención directa de funcionarios Estatales, o el despido de profesores de la Universidad de los Valles Centrales de Oaxaca (UTVCO) y del Instituto de Estudios de Bachillerato de Oaxaca (IEBO), por intentar formar sindicatos para la defensa de sus derechos laborales.

En nuestro país no hay un gobierno auténtico de Izquierda, por lo menos, no en el sentido verdaderamente revolucionario. Los hechos nos dicen que no se ha modificado nada sustancial del Estado y su aparato de gobierno, pues prevalecen los mismos proyectos neoliberales, los mismos programas sociales y los mismos mecanismos de represión. En el acelerado proceso de desgaste de su gobierno al servicio del neoliberalismo, Morena, que se hizo pasar por izquierdista, no tiene más remedio que tratar de contener la inconformidad, cada vez más grande, porque no puede renunciar a empobrecer a las clases trabajadoras.

Por tanto, como ciudadano comprometido con la sociedad, siento que es mi responsabilidad alertar a la sociedad oaxaqueña de la pretensión del gobierno actual de trocar la injusticia en “legalidad”. Viene en mi auxilio uno de los más importantes teóricos del Derecho, quien dice “…y siempre existe el peligro de que el orden jurídico se convierta en instrumento de los poderosos, el peligro, esto es, de que el derecho no sancione más que lo que los poderosos deseen” (COING, 1995). Y hacia allá avanzamos peligrosamente.

Las masas populares sólo tendrán justicia social cuando surja un auténtico partido del pueblo pobre, que con responsabilidad, demuestre al capital la necesidad que tiene de mejorar el nivel de vida de las clases trabajadoras. Un partido verdaderamente de Izquierda, cuyo aparato estatal haya resuelto el antagonismo que le ha dado origen y trabaje en favor de ese pueblo y sus necesidades.

05/10/2023

¿En dónde están los desaparecidos?

Por: Pablo Pérez García, dirigente del Movimiento Antorchista en Coahuila

Se podría decir que fue en el Estado de Chihuahua donde comenzaron las desapariciones forzadas, con mujeres secuestradas y asesinadas para posteriormente ser enterradas en despoblado, después siguió el Estado de México, pero ahora, como si se tratase de un cáncer con diversas ramificaciones en todo el país, el número de desaparecidos se ha acrecentado durante el gobierno de la llamada Cuarta Transformación que encabeza el Presidente Andrés Manuel López Obrador, donde ha fallado su estrategia de seguridad, bajo un sistema judicial mexicano débil además de la falta de voluntad política para frenar esa situación o para castigar a los responsables.
Diversas familias han comentado que hombres armados llegan hasta sus colonias y con lujo de violencia se llevan a las y los jóvenes que se encuentren jugando en las calles sin que los padres de familia logren impedirlo pues cuando se oponen son arteramente asesinados en presencia de todos.

A esos jóvenes los utilizan como carne de cañón, los drogan y les proporcionan armas de fuego para ponerlos frente a los soldados o elementos policiacos y permitir así la huida de los capos importantes.

Esa es una de sus tantas artimañas, en otras ocasiones simplemente los desaparecen después de haberlos sometido a cruentas torturas y los abandonan en cualquier parte cuando no los entierran para que nadie dé con su paradero, no sin antes extirparles los órganos para venderlos al mejor postor.
Algunos grupos musicales han abordado ese problema en sus canciones como el caso de Maná o los jóvenes coahuilenses del grupo “Tripas, Corazón y Bofe”, clamando una justicia que parece no llegar.

En la canción desapariciones se dice; “Que alguien me diga si han visto a mi esposo, preguntaba la doña, se llama Ernesto X, tiene cuarenta años, trabaja de celador en un negocio de carros, llevaba camisa oscura y pantalón claro, salió anteanoche, y no ha regresado, y no sé ya qué pensar, pues esto antes no había pasado.

“Llevo tres días buscando a mi hermana, se llama Altagracia, igual que la abuela, salió del trabajo pa' la escuela, llevaba unos jeans y una camisa clara, no ha sido el novio, el tipo está en su casa, no saben de ella en la PGSN ni en el hospital”.
De acuerdo a la estadística publicada en la columna Avatar de la periodista Maritza Pérez de El Economista, las desapariciones forzadas se han incrementado en el actual gobierno de AMLO.
La violencia por la que atraviesa nuestro país ha dejado un impacto sin precedente en la vida de al menos 105,020 familias que, desde 1964 a la fecha, han visto desaparecer a algún ser querido, según cifras del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas de la Secretaría de Gobernación (Segob).

En lo que va del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, es decir, desde el 1 de diciembre del 2018 y hasta el 28 de agosto, se han presentado 81,634 reportes de desapariciones, de los cuales 35,748 casos seguían pendientes de resolver.
Aunque queda claro que las desapariciones en México no son eventos exclusivos del gobierno del presidente López Obrador —ya que los datos indican que fue a partir del sexenio de Felipe Calderón Hinojosa cuando la tendencia de personas desaparecidas o no localizadas creció—, resalta que actualmente las desapariciones llegan a máximos históricos, al punto de duplicarse o triplicarse los casos en comparación con las dos administraciones anteriores.

Según los datos de Segob, en el periodo equivalente del mandato de Enrique Peña Nieto —1 de diciembre de 2012 al 28 de agosto de 2016—, se reportó la desaparición de 59,678 personas, de las cuales 18,174 siguen ser localizadas.
En tanto, entre el 1 de diciembre del 2006 y el 28 de agosto del 2010, lapso similar para la administración encabezada por Felipe Calderón desaparecieron 15,810 personas y siguen sin localizarse 6,633 personas.

En general, de las 105,020 personas desaparecidas y sin localizarse registradas desde 1964 hasta ayer, 74% (78,269) son hombres y 24% (26,016) mujeres.

Asimismo, el comunicador Fernando Landeros, realizando un reportaje muy amplio en buzos de la noticia, aborda el tema de los desaparecidos y la indiferencia del gobierno, con falta de voluntad política de los gobiernos federal, estatales y municipales, de encontrar a los desaparecidos; y revela, además, la extrema debilidad del sistema judicial mexicano.

El 17 de marzo de 2019, Nilda Rosario Francisco de la Cruz, quien cursaba el noveno semestre de la carrera de veterinaria zootecnista en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, sostuvo su última conversación telefónica con su padre, a quien informó que iría a comprar su vestido de graduación. Sólo su cadáver pudo ser localizado el 18 de marzo de 2020 en un predio de Ajuchitlán del Progreso, Guerrero, después de que sus padres intentaran localizarla inútilmente en Michoacán y en la vecina entidad de la región sur de México.

La madre de Nilda contó a buzos que el asesino de su hija, identificado como Nicolás “N”, fue sentenciado únicamente a seis años de prisión porque ella y su esposo llegaron a un acuerdo con el juez para que el crimen fuera calificado como homicidio doloso; para evaluarlo como feminicidio, el victimario debió revelar el paradero de Nilda, lo que no realizó.

Este suceso y la falta de voluntad política de las autoridades, tanto del Gobierno Federal como de los estatales y municipales, son una muestra de la extrema debilidad del sistema judicial mexicano, denunció la madre de Nilda, quien se dedicó a buscar a su hija durante un año antes de localizar su cadáver.
En agosto pasado se conmemoró el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas; y decenas de miles de mexicanos demandaron al presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) que su gobierno actuara en los trabajos de búsqueda de los ciudadanos desaparecidos.

En las múltiples marchas organizadas en las principales ciudades del país, participaron madres y padres que cumplieron 20 años buscando a sus hijos y también los que en las semanas recientes se incorporaron a esa dramática tarea, como el caso de los familiares de cinco jóvenes desaparecidos en Lagos de Moreno, Jalisco.

En la República Mexicana existen más de 100 colectivos de personas buscadoras que, por falta de apoyo gubernamental, arriesgan sus vidas. María Ivón Gutiérrez González, fundadora de la organización jalisciense Buscando Corazones, informó que el gobierno se comprometió a apoyarla para localizar a su sobrina, pero ésta nunca llegó; y ella, junto con otras madres, ha realizado los hallazgos independientemente.

Del 1° de diciembre de 2018, cuando AMLO asumió la Presidencia, a la fecha, han desaparecido 101 mil 365 personas; cifra que se desglosa así: 48.6 víctimas diarias, según la Comisión Nacional de Búsqueda. Las entidades con más desaparecidos fueron el Estado de México, con 14 mil 325; Jalisco, 11 mil 590 y Nuevo León, 10 mil 670.

A Dónde Van los Desaparecidos publicó un mapa donde los municipios del Área Metropolitana de Guadalajara (esta ciudad, Zapopan y Tlajomulco de Zúñiga) reportan la mayor alza en lo que va del sexenio; y una concentración del ocho por ciento de este problema social se desarrolla en Jalisco.

Lo cierto en todo esto es que los desaparecidos siguen aumentando frente a un gobierno de cuarta transformación que parece haber abandonado a los mexicanos, familias llenas de temor que se van sumando a los buscadores de sus seres queridos, después de que la seguridad en esta patria ha fracasado.

La pregunta que se hacen los ciudadanos en ese sentido es; ¿cuántos más faltan? Y ¿Dónde están los desaparecidos?.

27/09/2023

Te invito a leer mi que esta ocasión se titula:

LA HISTORIA ENSEÑA, Y ES HORA DE AJUSTAR LAS CUENTAS

En el concierto de las naciones, la nuestra ha sido, en los últimos 500 años, apetecible botín de distintas potencias que nos han saqueado hasta reducirnos al papel de un país dependiente y empobrecido. El nacionalismo mexicano promovido por las clases en el poder, ha sido solo una indentidad idealizada que hoy se hace pasar por un remedo de transformación, que emula nuestras luchas históricas encajonadas en una libertad llena de abstracciones y de frases vacías. Ese nacionalismo, hoy disfrazado de izquierdismo, se corresponde con nuestro papel en el modelo capitalista mundial, papel que determina el tipo de sociedad que más conviene a la burguesía mexicana.

El capitalismo en su etapa neoliberal se sostiene gracias al férreo control ideólogico que mantiene sobre las clases trabajadoras, pero sus contradicciones son irreconciliables y ofrecen ya un escenario casi predecible. Los yerros de los oportunistas en el poder, que desde la izquierda aceleran la obtención de la máxima plusvalía de la sociedad en su conjunto, hacen ya insostenible su gobierno, por lo que recurrirán a la represión social con el aparato jurídico y policial del Estado. Acto seguido, hará su aparición la derecha, con la cual la burguesía intenta detener el proceso natural de la sociedad que, acorde con las leyes del desarrallo, pugna siempre y a pesar de todo, por instaurar una sociedad más justa y equitativa.

La derechización de la política es un hecho entendible y necesario para la burguesía, que encuentra el pretexto perfecto para pulir sus armas, sacando la lucha del terreno de las declaraciones demagógicas con que Morena viste su neoliberal naturaleza, para llevarla al de la cruenta lucha por repartirse la plusvalía, apretando desmedidamente el cinturón explotador en las clases trabajadoras y, sobre todo, combatiendo sus mecanismos de organización, para evitar que luchen por su derecho a una porción más justa de la riqueza que producen y que debe regresar a ellos, mediante un salario bien retribuido; la burguesía ha ganado esa lucha con relativa facilidad, por lo que se lanza cada vez más, con descarada exigencia, para adueñarse también de los recursos del erario que se deben destinar a las obras y servicios, con que el Estado está obligado a proveer a la sociedad, puesto que es el mecanismo de distribución de la riqueza social que se capta a través del sistema de tributación que rige en nuestro país.

Los argumentos para demostrar este fenómeno en puerta abundan en el fracaso de las políticas públicas de corte neoliberal instrumentadas por el gobierno morenista, aplicadas con un servilismo más ruín que el de los gobiernos panistas y priistas, como puede verse cuando confrontamos los resultados de Prospera con los programas del “Bienestar”, pues antes se cubría el 52% de hogares pobres, con 11,640 pesos anuales, otorgando servicios de salud y alimentación y, ahora, solo son programas de becas que entregan 8,400 pesos, atendiendo a 20% de hogares pobres y a 17% de no pobres; con el INSABI que sustituyó al Seguro Popular, provocando el aumento de 20 a 50 millones de personas sin cobertura médica; con el supuesto combate a la corrupción por el que se crearon dependencias como SEGALMEX, donde se cometió un fraude por 15 mil millones de pesos; o con el fracaso de la política de “abrazos no balazos”, y que ha permitido que se desborde la violencia a grado tal, que en este gobierno van más de 160 mil mu***os y más de 40 mil desaparecidos.

El fracaso rotundo de estas medidas instrumentadas por la supuesta izquierda, brindan el escenario perfecto para el combate que librará la burguesía desde la derecha más recalcitrante, para hacerse del poder, a pesar de que fueron pensadas con el planeado objetivo de acrecentar las ganancias del capital nacional y extranjero.

Pero la historia enseña, y esta enseñanza nos permite ver a nuestro país y su desarrollo, como parte de un proceso y no como algo aislado. Vladímir Ilich Ulianov, en su obra El Imperialismo, fase superior del Capitalismo, con base en un estudio serio y disciplinado del materialismo dialéctico e histórico y de su aplicación rigurosa, señaló, entre otras cosas, que el modo capitalista de producción había alcanzado ya, a principios del siglo XX, su etapa de máximo desarrollo, y que, por tanto, a partir de ese momento empezaría fatalmente una etapa de decandencia de la cual las masas trabajadoras solo podían esperar un empeoramiento progresivo de sus condiciones materiales de existencia y una mayor opresión político-social por parte de la clase dominante. El capitalismo pues, ya se había desarrollado a escala planetaria, ya no era un sistema distinto en cada país, sino un solo fenómeno a manera de los eslabones de una gran cadena, y resultaba por tanto, obligado estudiar la cadena imperialista completa para poder determinar cuál era su eslabón más débil y combatirlo para instaurar una sociedad más justa y equitativa.

Por tanto, para comprender el desarrollo capitalista de México, debemos ver la evolución del modelo mundial a la luz de la tesis de Lenin. Al hacerlo, comprenderemos que siempre ha estado sujeto a las directrices y políticas hegemónicas del imperio, que cuando no necesita imponerse por las armas, promueve alternativamente gobiernos izquierdistas y de derecha, para que la burguesía local y la norteamericana puedan aplicar sus proyectos económicos, según se lo indiquen sus intereses.

Hay casos de países donde la derecha ha aprovechado el discurso de supuestos izquierdistas, en favor del pueblo, que al no concretarse en hechos palpables que cumplan las expectativas generadas, le dan la oportunidad a este sector extremista de representar a esas masas defraudadas, asumiéndose como los verdaderos líderes populares que, combatiendo los fallidos experimentos “comunistas”, impondrán gobiernos eficientes, a manera de las empresas exitosas que las clases “productivas” saben conducir, para lo cual se requiere austeridad y cero asistencialismo, que solo usan los “intermediarios” para aglutinar a las masas. A esto le suman, un estado policialmente fuerte para garantizar la seguridad, que no es otra cosa que la forma “legal” para inhibir la genuina lucha social por una vida digna.

Todo lo cual es, en los hechos, apretar aún más el cinturón a las masas populares, para lograr finalmente, que sean eliminados por completo los restos del “Estado de Bienestar”, para que la clase trabajadora viva unicamente del producto de su esfuerzo laboral, que la condena a la pobreza más descarnada, por los cada vez más bajos salarios que las empresas pagan por el abaratamiento continuo de la mano de obra.

Se va llegando la hora pues, de ajustar cuentas con la autodenominada izquierda, y exhibir el papel lamentable que ha decidido jugar en la historia de nuestro país, la del gazapo que prepara el terreno para el autoritarismo y la explotación más rapaz que pueda existir en la sociedad, la de la ultraderecha que en otros tiempos ha prohijado al nazismo de Hi**er y a grupos radicales como los que encabeza Donald Trump en los Estados Unidos.

24/08/2023

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VIOLENCIA GUBERNAMENTAL EN ELECCIÓN DE COMITÉ VECINAL EN LA COLONIA PINTORES

La Colonia Pintores, perteneciente al municipio de Oaxaca de Juárez, capital del estado, se encuentra en una zona con rezago histórico en desarrollo urbano y conflictos de tenencia de la tierra, pues desde 1991, sus habitantes han sido víctimas de represión por parte de organizaciones radicales, de políticos y de funcionarios que, intentaron hacerse de los lotes primero, después, de los predios destinados a servicios y, finalmente, del control político por la posición estratégica que tiene, sin que lo hayan conseguido, porque los vecinos se han mantenido unidos y luchando hasta desarrollar y urbanizar su colonia, con escuelas y espacios públicos de manera envidiable.

El domingo 13 de agosto del presente año, un nuevo acontecimiento se sumó a estos agravios contra los vecinos de la colonia, en su proceso de elección de Comité Vecinal. Funcionarios del municipio de filiación morenista, tramaron una elección a modo: con maniobras legales, autoritarismo y arrogancia, fueron a querer imponer un candidato al servicio de ellos, sin que se respetara la voluntad de la amplia mayoría de los colonos, todo esto, en medio de una lucha descarnada por el poder al interior de la llamada 4T, entre grupos que se van apropiando del poder en agencias y colonias, preparando con ello, la pugna por la presidencia municipal para el próximo proceso y, por supuesto las dos diputaciones locales, la federal y la senaduría. Lucha en la cual juegan un papel predominante la capital y los 25 municipios conurbados.

En dicha elección, no se respetaron las bases de la convocatoria, mismas que los funcionarios maquinaron para salir triunfantes con su plan. A saber, se utilizó el poder municipal para dejar ingresar a ciudadanos seleccionados para su objetivo, dejando a un lado a quienes querían un proceso democrático, después de esto, violentaron la dirección de la mesa de los debates, máxima autoridad de la asamblea, obligándolos e intimidándolos de continuar, cuando la asamblea se había salido del cauce, provocado por el desorden y los disturbios. Todo esto provocó que la mayoría de los vecinos se retiraran del lugar de la reunión. Una vez presentado este incidente, los funcionarios continuaron con la opción B del plan, con la mesa directiva de los debates sometido por parte de estos, prosiguieron con la reunión, sin asegurarse que hubiera quórum, es decir, la mayoría que implicaba el 50% más uno del padrón de enlistados de un total de 228, y fue así como terminaron nombrando a los demás integrantes del comité de vida vecinal, violentando los principios de Paridad de Género, de Progresividad y la inclusión de toda la ciudadanía, esencialmente.

Por todo lo anterior, una parte importante de ciudadanos de este emblemático centro poblacional, organizados en el Movimiento Antorchista de Oaxaca, con su amplia experiencia en conflictos, luchas y agravios de funcionarios que han querido abusar de su autoridad, al darse cuenta de la intención de los funcionarios, organizaron a todos aquellos que habían abandonado la reunión amañada, para ir a constituir otra asamblea en una sede alterna, en donde cumplieron cabalmente con los requisitos de la misma convocatoria emitida por el municipio de Oaxaca de Juárez. Lo ocurrido en esta asamblea está asentado en el acta que se levantó y se entregó al H. Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez, para pedir únicamente la validación de la misma, y por lo tanto, el reconocimiento del Comité de Vida Vecinal, por estar apegado el documento a derecho y a la convocatoria, ya que en su asamblea se respetaron los derechos electorales de los ciudadanos de la colonia Pintores.

Es abundante la información que registran los medios y hechos del que hemos sido testigos los oaxaqueños, cuando en regímenes del PRI y del PAN, los gobernantes impusieron autoridades… Ahora parece que la 4T reclama su turno. Por eso surge la pregunta, ¿evidenciará el gobierno morenista de Oaxaca su rostro dictatorial o hará justicia electoral a los ofendidos?

Por los antecedentes a nivel nacional y en el estado de la política autoritaria del actual gobierno, puedo advertir que son pocas las posibilidades que tienen los vecinos de la colonia Pintores de que sean escuchados sus legítimos reclamos, por estar bajo control morenista todas las instituciones implicadas en la atención y solución a estos conflictos. Los colonos se deben aprestarse para evitar ser atropellados por quienes prometieron un país democrático, justo y equitativo para los más humildes, y dar la lucha. Una cantidad considerable de estos atropellos han sido cometidos en los pueblos rurales alejados de la capital, manipulando los Sistemas Normativos Indígenas, abusando de las lagunas legales de los usos y costumbres de las comunidades. Esta vez, por el contrario, el método de imposición de autoridades puede ser contraproducente por tres razones esencialmente: primero, estamos en el corazón del estado, donde fluye la información de manera más rápida y los medios de comunicación tienen a unos cuantos pasos material que puede ser de escándalo nacional, en segundo lugar, la ley es mucho más precisa, la cual usaremos como escudo, como alguna vez lo dijo Benito Juárez, para recurrir e impugnar en todas las instancias judiciales en el país si fuese necesario y, finalmente, el espíritu combativo de las compañeras aguerridas organizadas en el Movimiento Antorchista de la capital.

Este pequeño evento nos alerta del método conque la llamada 4T se pretende imponer en el terreno electoral. Todos los ciudadanos de bien debemos aprestarnos a defender a los habitantes de la colonia Pintores, porque al hacerlo, estaremos desarrollando y forjando el arma que nos permitirá defendernos del autoritarismo que se cierne sobre todos los mexicanos, a medida que va quedando claro el fracaso del morenismo al frente del país y de que los grupos que ascendieron al poder con este partido, se resisten a abandonarlo y, junto con él, los beneficios y ganancias a costa del dinero de todos los mexicanos.

28/07/2023

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RESCATE DEL ARTE VERDADERAMENTE POPULAR, PARA RENACER

Adolfo Sánchez Vásquez, en Las ideas Estéticas de Marx, sostiene que la creación artística, a lo largo de su historia ha seguido fundamentalmente dos direcciones: la de los creadores geniales cuyo talento les permite brillar con luz propia y la del arte sin nombres, silencioso, que acompaña a los individuos desde tiempos prehistóricos, en su dolor, temores y esperanzas y que, sin perder su carácter colectivo y anónimo, perdura a través de los siglos añadiendo nuevas manifestaciones emocionales.

Este arte anónimo se ha ido menguando, especialmente, en los dos o tres últimos siglos. En algunos países se mantiene vivo e incluso se enriquece la veta artística popular; pero se trata, sobre todo, de países que, en cierto modo, quedaron a la zaga del desarrollo capitalista moderno y no pasaron, en consecuencia, por la expropiación espiritual que trajo consigo la gran producción maquinizada. Pero en el capitalismo desarrollado el trabajo perdió su carácter vivo, con lo que se empobreció o anuló su capacidad creadora y, con ello, su folclor. A la vez, el individuo sin posibilidades creadoras en el terreno artístico, se convierte en consumidor pasivo y deshumanizado, que el sistema brinda como “arte para las masas” para mantenerlas separadas no solo del gran arte profesional, culto, de todos los tiempos, sino de la verdadera creación popular, entendida ésta como el arte que ha estado siempre en estrecho contacto con el pueblo y, por tanto, revela un profundo contenido ideológico, que es pues, un arte tendencioso.

Además, en las sociedades divididas en clases, particularmente en el capitalismo, que al arrancar el control sobre el proceso de trabajo a los obreros, castra en el pueblo su impulso creador, es inevitable que el arte sea desarrollado casi exclusivamente por individuos que no se ven obligados a compartir el despliegue de sus fuerzas creadoras con ningún trabajo físico, que por tanto, se dedican a su cultivo individual y profesional, de tal forma que por su enraizamiento en las más profundas aspiraciones y esperanzas de un pueblo, salvan las posibilidades creadoras que la creación colectiva, en las condiciones de la sociedad capitalista, no puede realizar.

Pues bien, con base en esta tesis del desarrollo del arte popular, pretendo analizar la llamada “fiesta principal de los oaxaqueños”, la Guelaguetza, cuyas raíces se ubican en 1932 con la celebración del IV centenario de la ciudad de Oaxaca, conjuntando una Exposición Regional y un Homenaje Racial, que buscaban, con una revaloración de los rasgos culturales de la entidad, atraer visitantes e inversiones para remediar la crisis provocada un año antes, por un terremoto que colapsó toda la economía. Paulatinamente se fue convirtiendo en un festejo denominado “Guelaguetza”, ajustándolo a las celebraciones religiosas del Corpus del Carmen Alto que se celebran los días domingo, lunes y martes siguientes al 16 de julio, “Lunes del Cerro”, que se repite ocho días después, la “Octava”.

A través de un largo proceso, la Guelaguetza se ha convertido en una manifestación teatralizada de la identidad de las comunidades de Oaxaca, integrada a la industria de la cultura, con “tradiciones inventadas”, simplificando las prácticas tradicionales indígenas como los Usos y Costumbres, el tequio y la reciprocidad mutua que tiene la connotación de la palabra de origen zapoteco a que debe su nombre. Esta visión inmoviliza el desarrollo de las comunidades, infundiendo a los indígenas una actitud pasiva, conformista, de participación sólo en términos del ensalzamiento de su imagen autóctona y colorida.

Y es precisamente esta imagen de los indígenas, coloridos, alegres y sonrientes, que se proyecta en la parafernalia comercial de la actual Guelaguetza, la que no le dice nada al 72% de oaxaqueños que padecen carencias en servicios básicos de la vivienda, al 42% sin seguridad social o al 80% que trabaja en la informalidad, por ejemplo, y no les dice nada de esa grandeza, porque ésta contrasta con la vida llena de carencias y sufrimientos que padecen a diario. No es casualidad que en esta edición, hayan quedado vacíos los asientos gratuitos para que el pueblo pueda apreciar la llamada “fiesta de los oaxaqueños”.
Pues bien, el territorio que hoy es Oaxaca, por su orografía y posición geográfica, solo pudo ser dominado por los conquistadores conservando las estructuras de gobierno de los grupos étnicos existentes, esto permitió que perduraran las costumbres y tradiciones autóctonas, que influyeron de manera determinante en la elaboración del arte popular durante la dominación española, como lo demuestra por ejemplo, la danza de la Pluma, creación de los frailes dominicos que representa la conquista. A su vez, estas condiciones de atraso, impidieron el desarrollo industrial, por lo que, de acuerdo a Sánchez Vázquez, no se pudo expropiar o mutilar la capacidad creadora del pueblo oaxaqueño, de tal forma que hoy podemos g***r no solo de la permanencia del arte popular, sino de la existencia, por lo menos a nivel de posibilidad, de individualidades creadoras, de genialidades artísticas que pueden recoger y desarrollar esta riqueza para utilizarla como herramienta educadora de los oaxaqueños del futuro, que merced a los vestigios de su cultura, puedan comprender que viven en el atraso y la ignominia, porque después de haberles arrebatado su tierra y su libertad, hoy les han robado sus tradiciones y cultura para beneficiarse de ella.
Debe combatirse el paternalismo evangelizador que los trató como niños que necesitaban educación, protección y salvación. Necesitamos resaltar la idiosincrasia indígena, sin anacronismos ni fobias trasnochadas, utilizando los vestigios y tradiciones de las razas originarias, tan llenos de grandezas y glorias pasadas, que sumadas a la cultura que trajeron los conquistadores, han dado como resultado el mestizaje del que somos producto, el cual nos debe llevar a sentirnos capaces de acometer grandes hazañas.

Hay que reeducarnos, revalidar nuestra historia, nuestra identidad toda, desarrollar, investigar, conservar lo autóctono y entender el arte en evolución, pero sin petrificarlo, sin ver a los pueblos inmóviles, sino en movimiento y además, entender la relación que guarda con su ser social actual, ver cómo se va diluyendo, porque ya solo queda como un recuerdo que va a ir desapareciendo, si no se realiza un esfuerzo decidido y se pone a los verdaderos artistas populares a que, a partir de los vestigios y restos de nuestra historia y auténticas tradiciones oaxaqueñas, reconstruyan el arte popular que refleje lo que verdaderamente es la cultura de esta grandisosa tierra que tanto le ha dado al país, aunque el país no haya correspondido de la misma manera.

Por tanto, la Guelaguetza debe dejar de ser arte comercial, para volverse verdaderamente masivo y popular, pero para ello tiene que volverse tendencioso, tiene que expresar lo indígena, las tradiciones, pero a la luz del tiempo, de su evolución. Debe arrancársele el contenido comercial de las élites que lo utilizan para embellecer su dominación, la precarización de la vida indígena en las comunidades y enriquecerse con ello y, en su lugar, expresar las angustias del pueblo, su sufrimiento y su sed ancestral de reivindicación.

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