05/10/2026
"Un puerquito...." delicias de la vida...
De niño, me daba un poco de coraje cada vez que íbamos a la panadería.Mientras yo babeaba frente a las charolas buscando las donas de chocolate, los cuernitos llenos de azúcar y las conchas de colores..
Mi papá siempre, sin falta, escogía el mismo: un puerquito de piloncillo.Seco. Café. Sin ningún adorno.Yo lo miraba y pensaba: "¿Por qué elige lo más aburrido y desabrido habiendo tantas cosas ricas?".Él no se lo comía rápido. Era todo un ritual.Lo partía en pedacitos exactos. Lo remojaba con calma en su taza de café negro hirviendo, para que se ablandara.Le duraba toda la plática de la tarde.
A veces yo le ofrecía de mi pan dulce, pero él solo sonreía y me decía:—"No, mijo. Este me sabe a mi tierra".Pasaron los años. Las donas con chispas dejaron de sorprenderme.
Y un martes cualquiera, mi papá se fue para siempre.Meses después del funeral, entré a una panadería. El olor a mantequilla caliente me golpeó la cara.Y ahí, arrumbados en una canasta al fondo, estaban los puerquitos.Compré uno. Llegué a mi casa, me serví un café negro, lo remojé y le di una mordida.El sabor a melaza, a canela y a piloncillo me llenó la boca... y se me hizo un n**o en la garganta que no me dejaba pasar el bocado.
En ese instante lo entendí todo.Mi papá no comía ese pan porque no tuviera buen gusto.Lo comía porque le recordaba a la época en que no había lujos. Le recordaba a las tardes en el rancho y a su propia madre (mi abuela), que los crio con escasez, con huevos en salsa cruda y churros, pero con un amor inmenso.
Él no estaba comiendo pan. Se estaba comiendo sus recuerdos.Y ahora... yo me estaba comiendo los míos.
🧠De niños, a veces rechazamos o vemos con desdén los gustos "simples" de nuestros padres porque nos parecen anticuados o baratos.
Pero llega una edad en la que te das cuenta de que la comida más cara y lujosa del mundo... es esa que ya no te puedes sentar a comer con la persona que amas.Hoy, no hay dona de chocolate que pague la paz que siento cuando muerdo un puerquito de piloncillo.
Es mi única forma de sentarme a tomar un café con él, aunque ya no esté.Por cierto, viendo esta foto me surgió una duda existencial:
Últimamente en las panaderías solo encuentro puerquitos "flacos" (como el de arriba en la bolsa).
¿Alguien sabe dónde venden de los "pachoncitos" y gorditos como el de abajo? Esos son los que de verdad saben a nostalgia. 👇 Díganme que no soy el único.
¿Qué comida aborrecían de niños y hoy es su tesoro más grande porque les sabe a alguien que ya no está en este mundo?
De la pared de HuGo Aranda Tamayo que me hizo recordar...