09/03/2026
Mi mamá siempre decía:
“Una familia con una buena mujer sale adelante… aunque el hombre sea malo.
Pero una mala mujer los destruye a todos”
Esta es la influencia que tenemos,
es nuestra mayor fortaleza y nuestra mayor debilidad..
Desde el principio, en el jardín, la serpiente sabía exactamente a quien buscar.
Sabía que nuestra influencia era clave.
No fuimos creadas para ser espectadoras, por eso donde vayamos, donde estemos y con quien nos rodeamos…. influimos.
Dirigimos….
hogares, familias, tareas, empresas, relaciones, eventos y hasta naciones.
Hoy muchisimas mujeres somos influyentes, visibles, escuchadas…
pero mas que un atributo es una enorme responsabilidad.
y aunque el mundo te subestime, el enemigo no…
El sabe que una mujer alineada con Dios se convierte en una de las mayores amenazas. Porque cuando una mujer entiende quién es, y a quién le pertenece, deja de ser manipulada por su ego y buscar aplausos y empieza a caminar con Su propósito.
Y lo sabemos.
Una mujer marca el tono de una familia.
De cómo se vive en esa casa.
De sus tradiciones, sus valores, sus conversaciones, sus pasatiempos… hasta su estado de ánimo.
Una mujer influye mucho más de lo que imagina.
Influye en el ambiente del hogar.
Influye en la seguridad de sus hijos.
E influye directamente en el corazón del hombre que tiene al lado.
Con una mirada podemos afirmarlo…
con palabras podemos elevarlo…
con nuestras decisiones podemos empujarlo hacia su llamado y convertirnos verdaderamente en su ayuda idónea.
O también podemos desgastarlo, apagarlo, desviarlo.
Mujer, no subestimes lo que representas.
Tenés el poder de llevar a un hombre al trono…
o al abismo.
La Biblia dice en Proverbios 14:1:
“La mujer sabia edifica su casa, pero la necia con sus propias manos la destruye.”
No habla de perfección.
Habla de conciencia.
Porque al final la pregunta no es cuánta influencia tenemos…
La pregunta es:
¿Para qué la estamos usando?
Una mujer siempre está construyendo algo.
Un hogar… o una herida.
Un legado… o un vacío.
¿qué estás construyendo vos?
El cielo honra no a la que influye, sino a la que edifica, que tu vida no solo haga ruido, sino que construya algo que permanezca…