Soy gorda, y no puedo resignarme.

Soy gorda, y no puedo resignarme. Este es mi diario blog, en el que desahogaré los sentimientos de mi proceso para aceptarme como gorda

22/12/2023
La gente miserable notará siempre tus batallas, tus luchas y guerras, incluso puede que estén presentes en ellas, y se a...
22/12/2023

La gente miserable notará siempre tus batallas, tus luchas y guerras, incluso puede que estén presentes en ellas, y se alegrará de tus fracasos. Se alegrarán de lo que no logres, porque es es la única forma en que consiguen estarlo.
pero estoy luchando para recuperar mi salud 🫶🏾

Día 1Hoy elegí cambiar. La vida no espera, mis planes no deben tener pausa. Hoy elegí recuperar mi bienestar, y no me pu...
19/12/2023

Día 1
Hoy elegí cambiar. La vida no espera, mis planes no deben tener pausa. Hoy elegí recuperar mi bienestar, y no me puedo fallar otra vez.
Aunque retroceda, trataré de que sea para agarrar vuelo.

Hoy desperté tempranito, de muy buen ánimo, y me dispuse a limpiar mi sala de TV a la que hace tiempo no le dedicaba un ...
19/09/2023

Hoy desperté tempranito, de muy buen ánimo, y me dispuse a limpiar mi sala de TV a la que hace tiempo no le dedicaba un trapazo. Tengo muchos marcos con fotografías en esa sala, sobre todo fotografías de mi hija de quien estoy intensamente orgullosa; entre esos marcos hallé uno con una fotografía de mi, de hace al menos 17 años.
Me dio nostalgia verme joven y delgada; obviamente los recuerdos brotaron sin parar, y concluí que fue mi época más bonita.
En ese entonces yo tenía 24 años; unos años atrás, al menos 5 calculo, me había decidido a perder peso por segunda vez en mi vida, realmente lo logré.
Esta vez llegué a pesar 55kg y me veía espectacular.
Toda la ropa me lucía bien, y vestirme no era ningún problema.
Salía y le mostraba al mundo lo bella que era…
Así, con ese lindo cuerpo disfruté unos 10 años, haciendo de todo para conservarme, privándome de comer cosas procesadas y cualquiera que viniera en una envoltura o tuviera azúcar. Aborrecía el pan dulce, y el café lo tomaba solo: sin azúcar, ni crema o leche. Corría todos los días al menos media hora o 40 minutos… ¡Que tiempos! Y como dicen las abuelitas: “Juventud, divino tesoro”.
Al día de hoy, hay momentos que de sólo vestirme sudo. Ponerme un jean es lo más difícil, y siempre es como una ruleta porque nunca estoy segura si me quedará bien o va a estar extremadamente justo…
Debo contarles también que llevar zapatos me resulta sumamente molesto para la tarde; es decir, para las 12 del mediodía los zapatos me calan porque los pies se me hinchan. Siempre tengo marcas en los pies debido a la hinchazón.
Me volví adicta a la Coca-Cola y estoy luchando para dejar de tomarla; siento y creo que es mi peor ruina.
No puedo, ni debo seguir con este ritmo de vida, sintiendo cómo cada día me desvanezco y doy paso a la silueta de una persona que desconozco y aborrezco con todas mis fuerzas. No quiero seguir siendo una gorda por el resto de mi vida. Me resigno a aceptar que el tiempo sigue pasando en mi, que no soy una jovencita, y no anhelo serlo nuevamente, pero no me resigno a aceptar que soy una mujer de talla extra grande y no luchar por dejar de serlo…

Me gustaría saber qué me llevó a descuidar mis decisiones alimenticias, o sea ¿qué es lo que cambió en mi mente, que no puedo tomar la rienda y hacer lo propio para bajar de kilos?, ¿por qué me resulta tan satisfactorio comer un pan por la mañana, y el café con crema “de la que engorda”?. Amo cocinar para deleitar a mi familia, amo sentarnos los tres a la mesa y observar cómo disfrutan de una buena comida. Me gusta cocinar y saborear lo que preparo, pero creo que tengo que parar… tengo que hacer un alto y reiniciar esa costumbre a algo mas ligero o a porciones más adecuadas.

Al terminar de escribir esto, me voy a poner un recordatorio en el refrigerador, para no perder de vista empezar a buscar y elegir platillos más ligeros, y hasta equivalencias caloricas. Eso haré.

Por hoy creo que dejaré este post hasta aquí, esperando que este desahogo sea parte de un proceso de cambios.

Con amor, para mi y las personas que transitan por este mismo conflicto.
Jo

Tengo 41 años casi por cumplir, y más de 20 kilos extras en mi cuerpo.A pesar de que esos kilos extras me han acompañado...
18/09/2023

Tengo 41 años casi por cumplir, y más de 20 kilos extras en mi cuerpo.
A pesar de que esos kilos extras me han acompañado intermitentemente a lo largo de mi vida, no puedo resignarme a vivir con ellos.
No puedo aceptar mi cuerpo, mi realidad, ni mi talla. Vivo constantemente frustrada y encerrada porque no soy quien se quisiera mostrar al mundo como yo me veo, es difícil pensar que no encajo en un estándar de belleza femenina y ver a mi alrededor mujeres con cuerpos bellísimos y delgados.
Todos los días pienso que el día que logre la figura y el peso ideales podré ser feliz y salir a la calle a mostrarle al mundo cuánto vale mi persona. Cuando por fin sea delgada podré conseguir un empleo que me valore no solo por mi capacidad e inteligencia, sino por mi presencia, y no me rechazarán en las entrevistas de trabajo. Cuando por fin sea delgada también me permitiré ir a una tienda de ropa y elegir el atuendo más chic para hacerlo ver espectacular. Cuando haya alcanzado mi peso ideal iré a muchos lugares a comer sin culpa, sin sentir que con cada bocado la vida se me va y los kilos se acumulan. He pensado que cuando yo sea delgada podré tener el derecho a una intimidad con mi pareja, más desenfrenada, más libre, de hecho con la luz encendida.
Como verás, gran parte de mi vida se limita o se apaga porque en este momento, con 41 años, 1.64 de altura y 86kg, no soy la persona ideal para disfrutar lo que acontece a mi alrededor.
Es difícil luchar contra mis impulsos, contra la ansiedad que me provoca ir a buscar un bocadito, y contra la culpa que me da masticar esos bocaditos.
Es difícil no pensar en las formas para lograr esa tan ansiada meta, y fracasar en todas.
Es fulminante pensar que la salud se deteriora con esta condición, y que yo misma podría hacer un esfuerzo para dar marcha a atrás y recuperar mi bienestar.
Es difícil ser gorda porque nada te prepara para actuar contra eso, para detectar a tiempo las causas y encontrar un apoyo integral cuando se está dispuesto a erradicarlas.
En este blog personal quiero desahogar mi sentir respecto a esta condición que me ha atrapado y aún no sé cómo salir.
Quiero dejar constancia de un proceso que empieza hoy, que será por mi cuenta, y que implicará el intento de cambiar desde mi propia mente el concepto de ser gorda o el proceso de dejar de serlo.
Me gustaría poder ser una ayuda, una luz, una guía para otras mujeres que podrían estar pasando el mismo proceso que yo, para que no sigan pensando que el mundo no se hizo para gente como uno, y que somos un caso único. Estoy segura que habrá algunas más que se identifiquen con mis historias y encuentren una salida a esta cárcel que es la gordura.

Con amor, para mí y todas mis amigas.
Jo

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