14/05/2026
Tal vez habrán notado que ahora tenemos una pequeña biblioteca.
No está aquí solo como decoración. Entre sus estantes hay libros de historia, literatura universal, leyendas ancashinas, tradiciones, efemérides, danzas, poesía regional e incluso recetarios de pasteles tradicionales donde, para nuestro orgullo, también aparecemos nosotros.
Los libros pueden leerse libremente, sin otro requisito que cuidarlos. Queremos que este rincón siga creciendo poco a poco: con más libros, cuadros, artesanías, fotografías antiguas y recuerdos que ustedes también pueden compartirnos.
Hoy, mientras recordábamos este local que forma parte de Caraz desde 1938 —y cómo era cuando solo ocupaba un pequeño espacio— volvieron imágenes que aún parecen quedarse suspendidas en el aire. Para quienes no lo recuerdan, o nunca lo conocieron así, había apenas dos mesas de piedra verde pegadas a los muros, justo donde ahora están la barra y el mostrador. Del techo colgaba un alpinista que parecía descender lentamente bajo la tenue luz que iluminaba los dulces.
Recuerdos de cuando las tardes en la plaza tenían otro ritmo. La gente conversaba más despacio, los niños corrían alrededor de la glorieta y el olor a dulce parecía mezclarse con el frío de la noche caracina. Muchos llegaban después de misa, otros antes de volver a casa, y algunos simplemente entraban para llevarse un pedacito de Caraz envuelto en papel. Con el tiempo fuimos acompañando cada vez más momentos. Los dulces empiezan a viajabar en encomiendas, despedidas, fiestas y reencuentros. Así, entre recetas antiguas y generaciones enteras compartiendo una mesa, Don Llomo fue creciendo junto a la historia cotidiana de nuestra ciudad.
Cada dulce lleva algo de esta tierra y de las personas que la habitan. Y así como Caraz forma parte de nuestra historia, nosotros también queremos seguir siendo parte de la memoria y la cultura ancashina.
Gracias por acompañarnos durante tantos años, por volver, por recordar y por permitirnos seguir compartiendo un pedacito de esta tradición con ustedes.