13/05/2025
Don Hipólito Goicochea Aldana: un hombre de trabajo, corazón y amor por su pueblo. Su legado vive en cada paso que damos.
En memoria del corazón de nuestra historia: Don Hipólito Goicochea Aldana
Hoy quiero rendir homenaje a un hombre que no solo fue el fundador de nuestras empresas, sino también el alma y el motor de nuestra familia: mi querido abuelo Don Hipólito Goicochea Aldana.
Gracias a su visión, esfuerzo incansable y amor por su tierra, hoy tenemos Estación Don Polo I, una de las pioneras en el Bajo Piura en el abastecimiento de combustible y en brindar una atención al cliente cálida, honesta y cercana, como él lo hubiese querido.
Mi abuelo fue un hombre trabajador desde muy joven. Luchador incansable, de esos que no se rinden ni con el sol ardiente ni con las dificultades del camino. Su ejemplo fue, y sigue siendo, una guía para todos nosotros.
Pero más allá del emprendedor admirable, fue un padre ejemplar, un abuelo amoroso y un amigo honesto , leal. Siempre tenía una palabra de aliento, una sonrisa sincera y un consejo sabio. En casa, su presencia era abrigo; en la comunidad, era respeto y cariño.
Don Polo —como muchos lo conocían— amaba profundamente a su querido pueblo La Unión. Sembró en esta tierra no solo su trabajo, sino también sus sueños, y dejó un legado que hoy florece en cada acción que llevamos adelante en su nombre.
A su lado, siempre firme y con amor incondicional, estuvo su esposa, nuestra querida abuela Dora Mechato de Goicochea, quien fue su motor, su compañera de vida, y el soporte silencioso pero fundamental en cada paso que dio. Juntos formaron una familia que hoy continúa su legado con orgullo.
Sus hijos, inspirados por sus valores y enseñanzas, siguen al frente de este sueño, trabajando con el mismo esfuerzo, cariño y compromiso con el que Don Hipólito lo hizo desde el inicio. Ellos son el testimonio vivo de su ejemplo, y el reflejo de una historia construida con dedicación y amor familiar.
A ti, abuelo querido, te recordamos con orgullo, con lágrimas en los ojos y el corazón lleno de gratitud. Esta estación lleva tu nombre, pero más allá de eso, lleva tu espíritu: el de un hombre bueno, generoso y comprometido con su gente.
Gracias por tanto, Don Hipólito. Tu legado vive en nosotros.
En honor a ti, abuelo, por enseñarnos que los grandes sueños se construyen con trabajo HONESTO , con humildad, esfuerzo y amor por los nuestros.
Tu historia nos inspira a seguir adelante, con el mismo orgullo con el que tú mirabas tu tierra, La Unión.