05/01/2019
¡Os lo comparto porque me ha encantado!
FELIZ DÍA DE REYES
Las tradiciones, las leyendas, incluso los cuentos, han sido utilizados desde tiempos inmemorables para transmitir mensajes que, nuestros antepasados, consideraban importante preservar del tiempo y del olvido.
Conocimiento y Sabiduría ancestral que llega a nosotros "disfrazada", fabulada.
La tradición cristiana nos ofrece en el día de hoy un magnífico ejemplo.
Independientemente de que sea real o no el hecho, las fechas, los protagonistas; considero importante recuperar qué nos ofrece, qué significado, qué información tiene este relato en el que pusieron tanto empeño para que nos llegara.
Para ello, es importante tener en cuenta el contexto en el que se crea la tradición, cada palabra y concepto no es el mismo que entendemos hoy.
Tres Reyes Magos de Oriente.
Tres como número que indica Trinidad, la Unión Consumada y Sagrada que transciende la Dualidad, principio y base en Equilibrio y Armonía.
Otorgarles el titulo de Rey implica el reconocimiento de su rango en el Aquí y Ahora, en el Presente que es esta Dimensión. No en un sentido social, administrativo o económico como podíamos entender hoy en día, si no haciendo valer su poder y su "importancia": no cualquiera, si un rey ...
Magos: haciendo referencia a su capacidad de transformar, de transmutar la que creemos realidad y, más importante, la transformación interior... ¡¡¡Alquimia!!! Alquimistas con conocimiento "oculto" en la transformación propia,guías y acompañantes en la transformación ajena, recordando a quién quiera escuchar y actuar, cómo en nuestro interior se puede dar la transformación "del plomo en oro", transmutar nuestras "densidades" en materia sutil, y viceversa.
Y vienen de Oriente, referencia a lugares en los que se asentaron civilizaciones de gran desarrollo y sabiduría a todos los niveles.
Ni comentar que siguen una estrella, una Luz que les guía, la metáfora aquí es bien sencilla, no creo que necesite explicación.
El destino: ofrecer estos presentes a Jesús de Nazaret, como reconocimiento de su Esencia. Independientemente de la creencia, Jesús de Nazaret es reconocido como un Ser cuyo mensaje llega a nuestros días: Amor ... ¿Reconocimiento a aquel que predica Amor, que muestra Amor, Perdón y Compasión en los hechos que se narran de su vida? Me uno al reconocimiento, independientemente de en qué persona se represente.
La Ofrenda: Oro como rey, Incienso como dios y Mirra como hombre.
Oro para un rey, como persona destacada en su tiempo y lugar, al que otorgar el metal más preciado, más puro. Oro Alquímico, resultado de la Transmutación personal e interior, Unión y Consciencia del propio Ser.
Incienso para el dios:El incienso se utilizaba, y se utiliza, para facilitar la comunicación entre "lo humano y lo divino", para honrar a los dioses, para facilitar la comunicación con nuestra divinidad. Incienso en reconocimiento de la divinidad que en él se haya, de la divinidad que comparte con todo Ser, con todos nosotros.
Mirra, como hombre: un reconocimiento a su "humanidad", al hecho de vivir el Aquí y Ahora de esta dimensión, la dualidad que la caracteriza, y las emociones en las que se haya, y nos hayamos, inmersos. Mirra como gran apoyo y ayuda a transcender ambas. Mirra como aliada para aceptar su elegido destino y vivirlo en Consciencia.
Mirra, al fin, como vehículo hacia la Conexión al Ser; a su, nuestra, Esencia Primera. El Ser que es, el Ser que Soy, es y está en Armonía y Serenidad ... ¡gran regalo!
Al llegar al final de este texto, nace en mi el sentir de que esta Ofrenda que nos transmite la tradición, es una ofrenda para cada uno de nosotros ... Así pues ... ¡¡¡que este sea nuestro Regalo de Reyes!!!
¡¡¡Feliz y Mágica Vida!!!
Anna Oliva
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©Anna Oliva Salas Venero.
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