El emprendimiento de cultivo orgánico que hoy es representado por la marca CampoClaro surgió en 1987 a través de un grupo cooperativo de mujeres del medio rural del Nordeste de Canelones. Ellas emprendieron la tarea de cultivar hierbas aromáticas de manera totalmente orgánica, siendo pioneras, protegiendo el medio ambiente y creando condiciones más saludables para quienes trabajan la tierra y para
el consumidor final. Con el tiempo fuimos realizando diferentes experiencias para incorporar nuevos productos. En su momento, varios de los esposos de las mujeres que formaban la cooperativa vieron una oportunidad en el modelo de negocio inclusivo y propusieron cultivar tomate. Considerando que por un lado ya se tenia hierbas aromáticas y por otro tomates, se decidió elaborar salsas de tomate orgánicas, siendo hoy uno de los productos emblema de CampoClaro. Además, varios productores rurales del medio local y cooperativas nacionales y regionales (de Brasil, Paraguay y Argentina) se han sumado al equipo para desarrollar poco a poco una línea de productos orgánicos que cubra las necesidades de la canasta alimenticia familiar.